Trayectoria profesional y objetivos: Hola, te doy la bienvenida a este espacio. Mi nombre es África y soy psicóloga general sanitaria y neuropsicóloga. Mi objetivo es acompañarte en tu proceso de bienestar emocional a través de un enfoque psicoterapéutico integrador, respaldado por la evidencia científica, donde combinamos la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) y las Terapias de Tercera Generación (principalmente ACT). Entiendo la terapia como un proceso colaborativo y horizontal. No nos centraremos en etiquetas rígidas ni en diagnósticos definitivos de forma aislada, sino en comprender cómo tu historia vital, tus pensamientos y tus emociones interactúan en tu día a día, influyendo en cómo te sientes. ¿Cómo es el trabajo en mis sesiones? Comprensión y Claridad: Analizaremos juntos qué herramientas prácticas de la TCC pueden ayudarte a gestionar las dificultades actuales y romper bucles de malestar. Flexibilidad y Valores: Utilizaremos la terapia ACT para aprender a relacionarte de una manera diferente con el sufrimiento o la incertidumbre, permitiéndote tomar decisiones alineadas con lo que realmente te importa y da sentido a tu vida. Mi meta no es decirte qué hacer, sino proporcionarte un espacio seguro, libre de juicios, donde adquieras la autonomía necesaria para ser el terapeuta de tu propia vida. Te invito a reservar una primera sesión informativa gratuita para conocernos, evaluar tu situación actual sin compromisos y valorar juntos cómo podemos empezar a caminar hacia tus objetivos. ¡Espero verte pronto!
Sobre mí: Detrás de mi formación como psicóloga y neuropsicóloga, hay una persona que, al igual que tú, comprende lo complejo, caótico y, a la vez, fascinante que puede ser el ser humano. Siempre me ha movido una profunda curiosidad por entender no solo cómo funciona nuestro cerebro, sino cómo construimos el significado de nuestras vidas a través de lo que pensamos y sentimos. En mi día a día, valoro enormemente las pequeñas cosas que me anclan al presente: un buen café por la mañana, perderme en la lectura de un libro, hacer manualidades, pasear sin prisa o compartir una conversación sincera. Estas pausas me recuerdan constantemente la importancia de la flexibilidad y de vivir conectados con lo que de verdad nos importa, algo que intento trasladar siempre a la consulta. No concibo la psicología desde un pedestal de infalibilidad. Entiendo perfectamente lo que es sentir el peso de la incertidumbre, la autoexigencia o el miedo. Por eso, en nuestro espacio no encontrarás a alguien que juzgue tus tropiezos o te dé recetas mágicas, sino a una persona real que te escuchará con respeto y empatía. Creo firmemente que todos, en algún momento, necesitamos un lugar seguro donde dejar caer las máscaras, explorar nuestras vulnerabilidades y recordar que el sufrimiento es parte de la experiencia humana, y nos ayuda a generar nuevas herramientas, pero que no tiene por qué definir nuestro camino.