¿Buscas ayuda para tu crecimiento personal?
Encuentra tu psicólogo
Valorado Excelente en Trustpilot
Blog
/
Crecimiento personal
Tiempo de lectura
5
min

Adultos jóvenes: el paso de adolescente a adulto

Adultos jóvenes: el paso de adolescente a adulto
Silvia Turri
Psicóloga con orientación Psicodinámica
Artículo revisado por nuestra redacción clínica.
Última actualización el
20.1.2026
Adultos jóvenes: el paso de adolescente a adulto
Iscriviti alla newsletter
Se ti è piaciuto, condividilo

¿Deseas trabajar en tu crecimiento personal?

Unobravo es una plataforma de psicología online que te ayuda a encontrar el psicologo más adecuado para ti a través de un cuestionario.

Encuentra tu psicólogo
  • 100 % online, flexible y seguro
  • Primera cita gratuita
  • Elegido por más de 400.000 pacientes
+9.000 psicólogos en la plataforma

La transición de la adolescencia a la edad adulta ha cambiado en los últimos años debido a una combinación de factores económicos, sociales y psicológicos. Esto ha llevado a identificar otra etapa en el ciclo de vida de las personas: los "adultos jóvenes".

¿Qué perfil tiene el adulto joven? Todas aquellas personas comprendidas entre los 19 y los 30 años de edad se consideran jóvenes adultos. En este artículo, abordamos los retos propios de esta etapa, los factores que la influyen, las repercusiones psicológicas y herramientas y estrategias que pueden resultar útiles para afrontarlas.

¿Quiénes son los adultos jóvenes?

Los primeros años del adulto joven corresponden con un periodo de intensa exploración personal y configuración de su identidad. Nos encontramos ante una etapa en la que la persona no pertenece ya a la fase adolescente, pero, en muchos aspectos, aún no ha alcanzado plenamente la edad adulta desde el punto de vista psicosocial. Esta transición está estrechamente ligada a ciertos aspectos sociales y políticos, que tienen repercusiones psicológicas en el desarrollo de la identidad y la autonomía.

Factores sociales

Cada vez es más frecuente que los adultos jóvenes aún no hayan alcanzado algunas facetas propias de la adultez. Por ejemplo, a menudo en esta etapa de sus vidas siguen viviendo con los padres, no tienen un trabajo estable ni una vida en pareja.

Esto hace que se ralentice la transición a la edad adulta y la autorrealización de la independencia laboral y emocional, un concepto que se encuentra en el nivel más alto de la pirámide de Maslow, la representación gráfica de las necesidades humanas propuesta en su día por Abraham Maslow (aunque actualmente este modelo se considera descriptivo y no jerárquico en sentido estricto).

Sin duda, hay causas sociales y políticas que contribuyen a este fenómeno, como por ejemplo:

  • Una etapa larga de formación académica.
  • La incertidumbre laboral.
  • Obstáculos económicos para lograr la independencia.

Estos factores sociales contribuyen a que se retrase el momento en el que los jóvenes adultos abandonan la unidad familiar.

Factores psicológicos

También hay aspectos psicológicos que alargan la transición de la adolescencia a la edad adulta. Uno de los enfoques explicativos es la transición teorizada por el psiquiatra y psicoterapeuta Gustavo Pietropolli Charmet, que habla de la familia tradicional normalizada y la "familia afectiva".

La familia tradicional se centraba principalmente en la transmisión de valores y se orientaba hacia la enseñanza de normas, en las que la finalidad educativa era primordial. Esto solía hacerse de un modo más o menos autoritario y podía crear un clima conflictivo en el seno de la familia, de ahí que el joven adulto tratara de emanciparse. A través de esa rebelión y conflicto, los jóvenes adultos también generaban su identidad e independencia psicológica.

Hoy, por el contrario, lo que prevalece es un tipo de familia definida como "afectiva", en la que la tarea primordial ya no es tratar de transmitir e imponer un sistema de valores a los hijos, sino promover el afecto y criar hijos felices y emocionalmente protegidos.

adultos jovenes
Foto de Ashford Marx

Oposición y conflicto

En este marco, aunque se hayan establecido normas y límites al adolescente, la aspiración de los padres es que sus hijos les obedezcan por amor, no por miedo a las sanciones que, además, podrían, de alguna manera, romper el vínculo afectivo. Esto conduce a un menor nivel de conflictos familiares (aunque una parte de la conflictividad es fisiológica) y a una menor oposición hacia los adultos de referencia.

Sin embargo, la oposición y el conflicto entre hijos y padres son funcionales para apoyar aquellos procesos separativos que permiten al adolescente constituir su propia identidad de forma separada y autónoma, al margen de los problemas familiares. Muchas veces, esta búsqueda de independencia suele explicar por qué un hijo adulto rechaza a su madre y opone resistencia a la hora de llevar a cabo determinados comportamientos.

Hoy en día, los niños suelen criarse siendo el centro de atención de los padres, en un clima de baja conflictividad. Por lo tanto, esos jóvenes pueden tener más dificultades para realizar las tareas de separación-individuación; en algunos casos se desarrolla un vínculo que puede generar cierto miedo a dejar la casa de los padres. Como consecuencia, la identidad personal se desarrolla con dificultad y surge la inseguridad, lo que conduce a prolongar la adolescencia y a la incapacidad de asumir responsabilidades de adulto, como ocurre en el síndrome de Peter Pan.

Además, el modelo educativo actual se centra a menudo en la promoción de ideales excesivamente elevados, lo que lleva a los adolescentes a crearse identidades inauténticas a costa de intentar complacer las expectativas de los demás. Esta delicada fase de transición del ciclo de la vida corre el riesgo de convertirse en un reto implacable para los jóvenes, en una eterna competición por aspiraciones percibidas como inalcanzables.

Dificultades psicológicas

Esta fase del ciclo de la vida, al igual que los cambios en la adolescencia, conlleva algunos retos particulares para el bienestar psicológico. En particular, son cada vez más frecuentes los trastornos de ansiedad, causados:

  • por la confusión y la inestabilidad relativas al desarrollo de la identidad personal;
  • por un sentimiento de inseguridad sobre las propias capacidades y recursos.

Además, recientes investigaciones muestran que el 42% de los adultos jóvenes presentaron niveles clínicamente elevados de depresión (Murray et al., 2025) y que el 77% reportaron alteraciones del sueño (Murray et al., 2025), lo que evidencia la magnitud del impacto emocional en esta etapa.

La dificultad para formar la identidad y lograr la independencia de la familia también suele provocar trastornos del estado de ánimo y dolencias psicosomáticas. Los jóvenes adultos experimentan a menudo una situación de profundo malestar y bloqueo evolutivo, que repercute en su vida cotidiana y puede llegar a causar diversas dificultades, como:

  • la imposibilidad de emprender una carrera universitaria,
  • la dificultad de identificar el propio objetivo profesional,
  • problemas en el ámbito de las relaciones y las parejas.
jovenes adultos
Foto de Rodnae Productions (Pexels)

Modelos psicológicos sobre la adultez joven

El estudio de la etapa de adulto joven ha sido explorado por diferentes modelos psicológicos, que ofrecen herramientas para comprender los retos y particularidades de este momento vital.

Uno de los enfoques más reconocidos es el de Erik Erikson, psicólogo del desarrollo, quien definió la "juventud adulta" como la etapa de la intimidad frente al aislamiento. Según Erikson, en estos años muchas personas buscan establecer vínculos profundos y significativos, y avanzar en este proceso puede favorecer el bienestar emocional.

Por otro lado, Jeffrey Arnett, psicólogo estadounidense, propuso el concepto de "adultez emergente" para describir el periodo comprendido entre los 18 y los 29 años. Arnett señala que esta etapa suele estar marcada por la exploración de la identidad, cierta inestabilidad, el foco en uno mismo, la sensación de encontrarse en una fase intermedia y la percepción de muchas posibilidades para el futuro.

El psicólogo James Coté también ha analizado cómo los cambios sociales y económicos han influido en la extensión de la transición hacia la adultez, poniendo en valor la importancia de la autonomía y la construcción de una identidad personal sólida.

Estos modelos coinciden en que la adultez joven puede ser un periodo de búsqueda, exploración y desarrollo de la identidad, en el que las decisiones tomadas pueden influir de manera significativa en etapas posteriores de la vida.

Herramientas y habilidades para afrontar la transición a la adultez

La literatura científica señala varias herramientas y habilidades que pueden facilitar el paso de la juventud a la adultez plena. Desarrollar estas competencias puede ayudar a las personas jóvenes adultas a afrontar los retos de esta etapa con más confianza y resiliencia:

  • Gestión emocional: aprender a identificar, expresar y regular las emociones resulta clave para el bienestar psicológico y para afrontar situaciones de estrés o incertidumbre.
  • Toma de decisiones autónoma: fomentar la capacidad de tomar decisiones informadas y responsables contribuye a construir una identidad sólida y a fortalecer la independencia personal.
  • Habilidades de comunicación: mejorar la comunicación asertiva y la empatía facilita las relaciones interpersonales y puede ayudar en la resolución de conflictos.
  • Planificación y establecimiento de metas: definir objetivos realistas y diseñar un plan de acción ayuda a mantener la motivación y a dar sentido al proceso de transición.
  • Búsqueda de apoyo: reconocer cuándo es necesario pedir ayuda, ya sea a través de la familia, amistades o profesionales, resulta fundamental para superar obstáculos y prevenir el aislamiento.

Desarrollar estas habilidades puede favorecer la adaptación a los cambios propios de la adultez joven y contribuir a sentar las bases para una vida adulta más plena y satisfactoria.

En conclusión, la incertidumbre y un contexto socioeconómico en constante cambio pueden influir en la percepción de la independencia, en la construcción de la identidad y en la capacidad para planificar el futuro. Muchas personas adultas jóvenes sienten que necesitan adaptarse constantemente a un mundo en transformación, lo que a veces puede generar ansiedad y una sensación de inestabilidad.

Pedir ayuda es un acto de valentía y autocuidado. Si sientes que necesitas herramientas y apoyo profesional para afrontar los retos propios de esta etapa, en Unobravo puedes encontrar un psicólogo o psicóloga online adecuado a tus necesidades y preferencias que puede acompañarte en el proceso.

¿Cómo podemos ayudarte?

¿Cómo podemos ayudarte?

Encontrar ayuda para cuidar de tu salud mental debería ser sencillo

Valorado Excelente en Trustpilot
Me gustaría...
Empezar a hacer terapiaExplorar la terapia onlineLeer más sobre el tema

FAQ

¿Tienes más preguntas?
Hablar con un profesional podría ayudarte a resolver tus dudas.

Colaboradores

Silvia Turri
Profesional verificado por nuestro equipo clínico
Psicóloga con orientación Psicodinámica
No items found.

Compartir

Si te ha gustado, compártelo
Suscríbete a la newsletter
Trova il tuo psicologo

¿Quieres saber más sobre tu bienestar psicológico?

Realizar un test psicológico puede ayudarte a adquirir una mayor consciencia de tu bienestar.

Nuestro blog

Artículos relacionados

Artículos escritos por nuestro equipo clínico para ayudarte a orientarte entre los temas relacionados con la salud mental.