¿Buscas ayuda para afrontar la ansiedad?
Encuentra tu psicólogo
Valorado Excelente en Trustpilot
Blog
/
Ansiedad
Tiempo de lectura
5
min

Bruxismo: las causas psicológicas

Bruxismo: las causas psicológicas
Emanuela Briga
Emanuela Briga
Psicoterapeuta con orientación Breve Focal Integradora
Artículo revisado por nuestra redacción clínica.
Última actualización el
14.7.2026
Bruxismo: las causas psicológicas
Suscríbete a la newsletter
Si te ha gustado, compártelo

¿Sientes que la ansiedad condiciona tu vida?

Unobravo es una plataforma de psicología online que te ayuda a encontrar el psicologo más adecuado para ti a través de un cuestionario.

Encuentra tu psicólogo
  • 100 % online, flexible y seguro
  • Primera cita gratuita
  • Elegido por más de 500.000 pacientes
+9.500 psicólogos en la plataforma

El bruxismo es una condición frecuente que puede manifestarse tanto de noche como durante el día. Por eso se distingue entre bruxismo “de vigilia” (Awake Bruxism) y bruxismo nocturno (Sleep Bruxism).

Quienes viven esta experiencia tienden a rechinar los dientes de forma involuntaria, lo que provoca la contracción de muchos músculos.

Esta condición nace de una tensión mandibular psicosomática que, además de repercutir en la salud de los dientes, puede causar dolor de cabeza, dolor o sensación de agarrotamiento en la mandíbula, los oídos y los músculos faciales.

Un informe sobre impacto comunitario de la patología bucodental en España estima que la prevalencia de bruxismo en adultos se encuentra entre el 20–30%, basándose en revisión de estudios disponibles. 

¿Qué desencadena el bruxismo?

El bruxismo puede considerarse uno de los trastornos psicosomáticos, razón por la cual apretar los dientes también puede tener un “significado psicológico”. Los factores que lo provocan pueden ser múltiples, entre ellos:

Como fenómeno psicosomático, el bruxismo puede señalar una tendencia a reprimir emociones como la rabia, un estado de ansiedad o un malestar psicológico y emocional que, a menudo de forma inconsciente, se manifiesta a través del rechinar de dientes. Además, estudios recientes han evidenciado que la depresión aparece asociada exclusivamente al bruxismo diurno (Flueraşu et al., 2022), lo que sugiere una conexión específica entre los estados depresivos y la aparición de este trastorno durante las horas de vigilia.

El bruxismo no es el único ejemplo de manifestación somática ligada a la ansiedad. Entre ellas están también, por ejemplo, la sudoración nocturna por ansiedad y el temblor por ansiedad. Es importante subrayar que la asociación entre los trastornos psicosociales y el bruxismo resulta especialmente evidente en el caso del bruxismo de vigilia (apretamiento), mientras que actualmente no existen evidencias que vinculen el bruxismo del sueño (rechinamiento) con trastornos psicosociales (Manfredini y Lobbezoo, 2009).

bruxismo nei bambini
Chris J. Davis - Unsplash

Los niños también pueden verse afectados por el bruxismo, un trastorno que en la edad pediátrica suele asociarse a problemas de la cavidad orofaríngea, aunque con mayor frecuencia tiene su origen en factores psicológicos. Conviene subrayar que los adolescentes con bruxismo presentan una probabilidad 16 veces mayor de manifestar trastornos psicosociales que sus compañeros sin bruxismo (Katayoun et al., 2008), lo que evidencia el fuerte vínculo entre esta condición y el bienestar emocional en los más jóvenes.

El significado psicosomático del bruxismo en los niños puede encontrarse en la ansiedad y el estrés relacionados con la llegada de un hermanito/a, el inicio del colegio o un gran cambio en sus rutinas, como dejar el pañal.

Un experto en psicología infantil, junto con el pediatra, puede ser de gran ayuda para los padres en el abordaje del bruxismo.

Bruxismo y relajación psicológica

Como hemos visto, apretar los dientes, en psicología, puede considerarse uno de los síntomas de un estado de ansiedad y estrés. ¿Es posible intervenir sobre el bruxismo con una terapia psicológica?

Aunque la eficacia de los tratamientos dentales está ya comprobada, también es posible beneficiarse de algunas técnicas de relajación utilizadas en el ámbito psicológico, como el entrenamiento autógeno, la respiración diafragmática, la relajación muscular progresiva de Jacobson y el biofeedback.

También se pueden utilizar los ejercicios de mindfulness, una práctica que actúa sobre la consciencia del momento presente. Esta técnica puede ser especialmente relevante en la intervención sobre el bruxismo, ya que se ha observado que las personas con bruxismo del sueño tienden a utilizar menos estrategias de afrontamiento positivas que quienes no lo padecen, y muestran en particular una menor capacidad de control de las reacciones y de autosugestión positiva (Schneider et al., 2007).

Si apretar los dientes por la ansiedad durante la noche es un comportamiento inconsciente, apretarlos de día, en cambio, puede considerarse un comportamiento sobre el que sí podemos ejercer nuestra consciencia. Es justo aquí donde entra en juego la práctica del mindfulness, que ayuda a recuperar el control sobre nuestras decisiones vitales.

eliminare il bruxismo con la mindfulness
Andrea Piacquadio - Pexels

Cómo combatir el bruxismo con el mindfulness

¿Cómo mantener la mandíbula relajada? Durante las actividades cotidianas, como el trabajo o el estudio, puede ser útil reservarse al menos dos breves momentos de pausa. Este es un procedimiento sencillo:

  • parad un instante y, si queréis, cerrad los ojos,
  • llevad vuestra atención a la zona de la mandíbula y el cuello,
  • fijaos en lo que ocurre: ¿hay contracciones, dolor, apretamiento de los dientes, sensación de calor? Haced un escaneo de esta parte de vuestro cuerpo,
  • después de esta observación del momento presente, intentad aflojar la posible contracción muscular, haced algún movimiento con la mandíbula y recuperad una postura más relajada y cómoda,
  • llegados a este punto, estáis listos para retomar vuestras actividades.

El bruxismo, que tiende a aumentar en estados de ansiedad, puede gestionarse con el apoyo de un psicólogo experto que os guíe y os enseñe las técnicas de mindfulness para practicarlas después también de forma autónoma, mediante ejercicios sencillos como el que os hemos propuesto.

Además, gracias al apoyo de un profesional de la salud mental, se puede trabajar el aspecto psicológico y el significado psicosomático de este trastorno, identificando en la historia personal de cada persona las causas psicológicas profundas del bruxismo y ejercitando la capacidad de estar presentes en el aquí y ahora.

Tipos de bruxismo: clenching, grinding y tapping

El bruxismo psicológico puede manifestarse de diferentes formas, que a menudo reflejan distintas dinámicas emocionales y psicológicas. Los principales tipos son:

  • Clenching (apretamiento de los dientes): consiste en apretar los dientes con fuerza, a menudo sin hacer ruido. Este comportamiento se asocia con frecuencia a la tensión emocional, la rabia contenida o la necesidad de “tenerlo todo bajo control”. Puede ser más habitual durante el día, en situaciones de estrés o de concentración intensa.
  • Grinding (rechinamiento de los dientes): se trata del roce de los dientes entre sí, normalmente durante el sueño. Este movimiento puede estar relacionado con una dificultad para procesar emociones como la ansiedad o la frustración, que se “descargan” así a nivel corporal.
  • Tapping (golpeteo de los dientes): menos frecuente, consiste en golpear los dientes de forma repetida. Puede representar una manera inconsciente de gestionar la inquietud interna o la agitación emocional.

Reconocer el tipo de bruxismo puede ser útil para comprender mejor nuestra experiencia emocional e identificar estrategias de gestión más específicas.

Dinámicas psicológicas profundas y significado simbólico del bruxismo

El bruxismo psicológico no es solo una respuesta automática al estrés, sino que puede representar un auténtico lenguaje del cuerpo. Diferentes aportes del enfoque psicosomático señalan que rechinar los dientes puede verse como una forma de expresar emociones que no encuentran espacio en la comunicación verbal.

Desde la psicología, se afirma que “nuestro cuerpo habla cuando la mente calla” y que el bruxismo es una manifestación física del malestar emocional acumulado, en la que emociones como enfado, frustración, miedo o inseguridad encuentran salida a través de la tensión mandibular.

Entre las dinámicas psicológicas más frecuentes encontramos:

  • Rabia contenida: a menudo, quien sufre bruxismo tiene dificultades para expresar la rabia o la frustración, que se acumula y se manifiesta a través de la tensión mandibular.
  • Agresividad no expresada: la necesidad de “morder” o “defenderse” puede representarse simbólicamente mediante el apretamiento o el roce de los dientes, sobre todo en personas que tienden a reprimir sus impulsos agresivos.
  • Dinámicas arcaicas: en algunos casos, el bruxismo puede evocar antiguos mecanismos de defensa, como la necesidad de “apretar los dientes” ante las dificultades, una forma de resistir y soportar situaciones percibidas como amenazantes.

Un ejemplo concreto puede ser el de una persona que, tras un día especialmente estresante en el que ha tenido que “tragarse” muchas críticas sin poder responder, por la noche manifiesta un aumento del bruxismo. En este sentido, el cuerpo se convierte en portavoz de aquello que no logramos decir con palabras.

Consecuencias psicológicas y físicas del bruxismo psicológico

Además de los daños en los dientes y en los músculos de la mandíbula, el bruxismo psicológico puede tener repercusiones tanto físicas como emocionales, a menudo infravaloradas. Entre las consecuencias más comunes encontramos:

  • Cefaleas matutinas, ya que el apretamiento o el rechinamiento continuo puede causar dolor de cabeza al despertar, a menudo localizado en las sienes o en la nuca.
  • Dolor de cuello y hombros, dado que la tensión mandibular puede irradiarse a los músculos del cuello y los hombros, y generar rigidez y molestias persistentes.
  • Acúfenos (zumbidos en los oídos), ya que en algunos casos la presión ejercida por la mandíbula puede influir en el oído interno y provocar molestos zumbidos o pitidos.
  • Trastornos del sueño, ya que el bruxismo nocturno puede comprometer la calidad del descanso y provocar cansancio e irritabilidad durante el día.

Desde el punto de vista psicológico, convivir con estos síntomas puede aumentar la sensación de frustración, la ansiedad y la dificultad para concentrarse, y crear un círculo vicioso entre el malestar emocional y las manifestaciones corporales. Además, estudios recientes han evidenciado que el bruxismo del sueño se asocia a un mayor malestar psicológico, en particular a niveles más altos de cortisol y mala calidad del sueño (Lee et al., 2025), lo que subraya la importancia de un enfoque integrado que tenga en cuenta tanto los aspectos físicos como los emocionales del trastorno.

Si sientes que el bruxismo afecta a tu bienestar psicológico o a la calidad de tu vida diaria, recuerda que no estás solo. Valorar el inicio de un proceso de apoyo psicológico puede ayudarte a comprender mejor las causas profundas de este trastorno y a encontrar estrategias personalizadas para gestionarlo. En Unobravo puedes encontrar un psicólogo o una psicóloga que se adapte a tus necesidades y empezar un camino de consciencia y bienestar.

¿Cómo podemos ayudarte?

¿Cómo podemos ayudarte?

Encontrar ayuda para cuidar de tu salud mental debería ser sencillo

Valorado Excelente en Trustpilot
Me gustaría...
Empezar a hacer terapiaExplorar la terapia onlineLeer más sobre el tema

FAQ

¿Tienes más preguntas?
Hablar con un profesional podría ayudarte a resolver tus dudas.

Colaboradores

Emanuela Briga
Profesional verificado por nuestro equipo clínico
Emanuela Briga
Psicoterapeuta con orientación Breve Focal Integradora
No se han encontrado resultados.

Compartir

Si te ha gustado, compártelo
Suscríbete a la newsletter

¿Cómo puedo saber si padezco un trastorno de ansiedad?

Hacer un test piscológico puede ayudarte a adquirir mayor consciencia de tu bienestar.

Nuestro blog

Artículos relacionados

Artículos escritos por nuestro equipo clínico para ayudarte a orientarte entre los temas relacionados con la salud mental.