Crecimiento personal
This is some text inside of a div block.

Conociendo la psicología positiva

Conociendo la psicología positiva
logo-unobravo
Ana Isabel Sáez
Redacción
Psicóloga con orientación Cognitivo-Conductual
Unobravo
Artículo revisado por nuestra redacción clínica
PUBLICADO EL
1.3.2024

La psicología positiva ha ganado relevancia en los últimos años, obteniendo visibilidad y consideración, pero ¿en qué consiste realmente? 

A diferencia de otras ramas de la psicología que se enfocan en tratar problemas o disfunciones, la psicología positiva busca entender y promover las cualidades que permiten a las personas y comunidades prosperar. Este enfoque ha abierto nuevas vías de investigación y aplicaciones prácticas en campos tan diversos como la educación, el trabajo, la salud y el desarrollo personal, ofreciendo herramientas y estrategias para mejorar la calidad de vida.

En este artículo hablamos de psicología positiva, sus orígenes y autores de referencia. Además, daremos algunos consejos para poner en práctica sus enseñanzas en el día a día y comentaremos algunas de las críticas que la disciplina ha recibido.

¿Qué es la psicología positiva?

La psicología positiva es una disciplina que tiene como objetivo el estudio científico de cómo las personas ponen en práctica sus fortalezas para superar las adversidades de la vida diaria y llegar a alcanzar una vida plena; donde lo que importa no son solamente las dificultades, sino las virtudes [1].  

El objetivo de la psicología positiva es, por tanto, estudiar y promover los aspectos positivos de la experiencia humana, como el bienestar, la felicidad, y las fortalezas y virtudes personales, para mejorar la calidad de vida y fomentar el florecimiento humano.

Esto es precisamente lo que marca la diferencia entre la definición de psicología positiva y otras disciplinas dentro de la psicología tradicional; focalizarse en lo que la persona está haciendo bien y ver qué le ayuda a mejorar su calidad de vida, sacando el máximo partido a sus puntos fuertes y su resiliencia

Gracias a este cambio de perspectiva, la psicología positiva ha llegado a influir en distintas áreas importantes a nivel social, tales como la educación o la política. En un tipo de enseñanza que se había vuelto estructurado, donde las recompensas se venían obteniendo con el logro de objetivos marcados, la psicología positiva hace retomar el concepto griego por el cual el centro es la propia reflexión pedagógica y el alumno puede llegar a alcanzar la gratificación en el mero hecho de estar aprendiendo.  La motivación y el espíritu de superación son el camino hacia la felicidad [2]. 

La psicología positiva enfatiza las fortalezas del ser humano
Foto de Andrea Piacquadio (Pexels)

Origen de la psicología positiva, la obra de Martin Seligman

Los orígenes de la psicología positiva se han visto influenciados por varios pilares importantes, pero fue Martin Seligman, quien acuña por primera vez este término y se considera actualmente el padre de la psicología positiva. Seligman, junto con su compañero Christopher Peterson, expusieron en 2004 (en lo que se conoce como el modelo de fortalezas de Peterson y Seligman) que la felicidad se construye gracias a seis virtudes que adquiere la persona y que llega a manifestar por medio de fortalezas. 

Estas virtudes o pilares de la psicología positiva serían:

  1. Sabiduría y conocimiento (creatividad, curiosidad, mente abierta, pasión por aprender y perspectiva)
  2. Coraje (valentía, persistencia, integridad, vitalidad)
  3. Humanidad (amor, generosidad, inteligencia social)
  4. Justicia (civismo, justicia, liderazgo)
  5. Templanza (perdón y compasión, humildad y modestia, prudencia, autocontrol) 
  6. Trascendencia (apreciación de la belleza y la excelencia, gratitud, esperanza, humor, espiritualidad).

De todos estos pilares, el perdón, un elemento clave de la templaza, puede ser una herramienta transformadora en la vida personal y social. Un tema como aprender a pedir perdón no solo es un acto de humildad, sino también un poderoso paso hacia la reconciliación y la reparación de relaciones dañadas

Poco después, en 2010, Seligman publica el modelo PERMA, denominado así por sus siglas en inglés (Positive Emotions, Engagement, Relationships, Meaning y Accomplishment).

  • Positive Emotions (Emociones positivas): poder cultivar todas aquellas emociones positivas. Es importante que la persona aprenda a identificar aquello que le resulta gratificante y le hace sentir bien de manera genuina. El pensamiento positivo en psicología es un componente esencial en este proceso, ya que promueve una actitud optimista hacia los desafíos y las experiencias de la vida.

  • Engagement (Compromiso): implica compromiso por la tarea que se realiza, verse inmerso en ella y encontrar tu propio flujo.

  • Relationships (Relaciones positivas): las relaciones humanas suelen ser un aspecto esencial para lograr la felicidad. Dedicar tiempo de calidad a establecer relaciones significativas será un punto a favor para alcanzar un bienestar emocional. Si trabajamos la escucha activa, la inteligencia emocional, la empatía o la asertividad en nuestras relaciones sociales, estaremos estableciendo vínculos sanos.

  • Meaning (Sentido): valorar y ser conscientes de qué es lo que da sentido a nuestras vidas, reorientarlas hacia aquello que realmente importa, más allá de nosotros mismos. Si actúo para lograr mis objetivos, mis metas, mis propósitos de vida, estaré trabajando en obtener sentido de bienestar. 

Otros autores de la psicología positiva

En los avances de la psicología positiva, tal como se conoce hoy en día, han sido numerosos los autores que han dedicado su trabajo al estudio de la teoría del bienestar y sus aportaciones quedan reflejadas en la actualidad como la base sobre la cual se asienta esta disciplina. 

Dentro de estos principales autores nos encontramos con [3]:

  • Mihaly Csikszentmihalyi: este autor deja como legado el conocimiento del “estado de flow” o las experiencias óptimas, así como la capacidad para desarrollar nuestros talentos, la creatividad o el bienestar en el trabajo.

  • Christopher Peterson: compañero de investigaciones con Seligman, pone el foco de su trabajo en el estudio de las virtudes y las fortalezas, así como las relaciones positivas que establecemos con los demás y el optimismo.

  • Barbara Fredrickson: esta autora aporta a la psicología positiva todo lo relacionado con la psicofisiología de las emociones consideradas positivas y cómo pueden influir en el hecho de que las personas sean capaces de alcanzar su máximo potencial, su florecimiento en la vida. 
  • Víctor Küppers: se le conoce principalmente por su enfoque en el impacto de la actitud positiva y el entusiasmo en la vida personal y profesional. Küppers enfatiza la importancia de las pequeñas acciones y la actitud ante la vida para el bienestar general.

Críticas y objeciones más frecuentes del mundo académico

Una de las primeras objeciones que surgen sobre la psicología positiva es que puede llegar a generar dudas en el ser humano, duda de si podrá realmente llegar a ser tan feliz como parece prometer la psicología positiva y en el caso de no alcanzar dicha meta, sentimientos de frustración social y de desilusión a nivel académico; lo que puede llevar incluso a la búsqueda de la felicidad por caminos equivocados e invalidar el hecho de que cierto grado de pesimismo también se considera positivo en el proceso de vivir.

Además, la psicología positiva es uno de esos tipos de psicología que nos lleva a ver, casi, como algo prohibido las emociones denominadas negativas, como la tristeza o la ira, y poniendo al frente a aquellas denominadas positivas, como por ejemplo la alegría, cayendo en el olvido el poder de todos los procesos emocionales[1]. 

En algunos casos la psicología positiva puede llegar incluso a ser redundante, pues expone hechos que concuerdan con investigaciones previas y con el propio sentido común, además de verse reflejada en algunas prácticas clínicas preexistentes; donde queda reflejada una evidencia científica en ocasiones cuestionable.

Los principios de la psicología positiva pueden aplicarse en el día a día
Foto de Tima Miroshnichenko (Pexels)

Técnicas de la psicología positiva para aplicar en la vida cotidiana

Lo que nos ofrece la psicología positiva puede resultar muy atrayente, pero la duda puede surgir en cómo aplicarlo a nuestro día a día. 

En este apartado expondremos algunas técnicas que te pueden ayudar a incluir prácticas de la psicología positiva en tu vida cotidiana [4]:

  • Saboreo: lo que se pretende es ser conscientes de lo que nos resulta placentero e intentar que permanezca. Para ello podemos compartir con los demás nuestros acontecimientos, rodearnos de personas positivas y aprender a felicitarnos cuando nos ocurren cosas buenas.

  • Agradecimiento: aprendiendo a ser consciente de los acontecimientos positivos y dar gracias por ellos así como a saber encontrar la mejor alternativa dentro de las adversidades puede resultar muy favorecedor, ayudando a apreciar más la vida.

  • Enfoque en las fortalezas: reconocernos cuáles son nuestros puntos fuertes nos ayuda a superar aquello en lo que fallamos y nos anima a querer usarlos en todos los ámbitos de nuestra vida.

Existen otros ejercicios de psicología positiva que están diseñados para fomentar una actitud positiva hacia la vida, aumentar el bienestar emocional y fortalecer las relaciones personales. Por ejemplo, uno de los ejercicios más conocidos es el de la gratitud, que implica escribir tres cosas por las cuales estás agradecido cada día. Este simple acto puede cambiar la perspectiva de las personas sobre su vida diaria, ayudándolas a enfocarse en los aspectos positivos y a disminuir la importancia de los negativos.

Otro ejercicio popular es el de las "tres buenas cosas", donde al final del día reflexionas y anotas tres experiencias positivas que ocurrieron durante el día, explicando por qué sucedieron. Esto no solo refuerza la positividad, sino que también promueve un sentido de apreciación y satisfacción personal.

Más allá de estas herramientas de la psicología positiva, si estás interesado en formarte en este ámbito el Instituto Europeo de Psicología Positiva ofrece diversos recursos, cursos y talleres diseñados para ayudar a las personas a aplicar los principios de la psicología positiva en su vida personal y profesional, y a poner en práctica actividades que promuevan los principios de la psicología positiva, como el mindfulness o la meditación, entre otras. 

Para investigadores y profesionales interesados en la psicología positiva existe la Sociedad Española de Psicología Positiva, que dedica recursos a realizar eventos y formaciones igualmente.

Empieza a cuidar de tu salud mental ahora

Inicia el cuestionario

Libros sobre psicología positiva

Si quieres profundizar en los aspectos clave de la psicología positiva te recomendamos los siguientes libros, de los que seguro que podrás extraer algunas frases de psicología positiva y consejos útiles para tu día a día.

  • "La auténtica felicidad", de Martin E.P. Seligman. En este libro, Seligman presenta los fundamentos de la psicología positiva, una rama de la psicología que se enfoca en lo que hace que la vida valga la pena y el crecimiento personal. Propone ejercicios prácticos para mejorar el bienestar emocional y desarrollar las fortalezas personales.

  • Fluir: una psicología de la felicidad" de Mihaly Csikszentmihalyi. En este libro, el autor explora el concepto de "flow", un estado de concentración y absorción total en una actividad que es crucial para lograr la felicidad. El libro detalla cómo las personas pueden alcanzar este estado y cómo contribuye al bienestar personal.

  • El elemento: descubrir tu pasión lo cambia todo" de Ken Robinson y Lou Aronica. En este libro, los autores argumentan que encontrar tu "elemento" —ese punto donde la pasión y el talento se encuentran— es clave para alcanzar la satisfacción y el éxito en la vida. A través de historias inspiradoras y consejos prácticos, el libro guía a los lectores hacia la realización personal y profesional, alineándose con los principios de la psicología positiva al enfocarse en las fortalezas y pasiones individuales.

¿Cuándo es necesario dirigirse a un profesional de la salud mental y cómo puede ayudarnos?

En muchas ocasiones nuestros días se hacen cuesta arriba, las adversidades parecen ser más numerosas que los acontecimientos positivos; el pesimismo, la impotencia y la baja autoestima se abren paso hacia una camino aparentemente gris donde no encontramos atisbo de salida hacia una vida plena. 

En estas ocasiones puede ser útil buscar apoyo psicológico, pudiendo empezar por Unobravo, donde se trabajaría de manera conjunta en la búsqueda del resurgimiento personal y poder crecer.

[1] Fernández-Ríos, L., & Vilariño Vázquez, M. (2018). Historia, investigación y discurso de la Psicología Positiva: Un abordaje crítico. Terapia psicológica, 36(2), 123-133.

[2] Moraga, S. A. C. (2020). Desde la felicidad al bienestar: Una mirada desde la psicología positiva. Revista Reflexión e Investigación Educacional, 3(1), 137-148.

[3] Bolaños, R. E. D., & Cruz, E. I. (2017). La psicología positiva: Un nuevo enfoque para el estudio de la felicidad. Razón y palabra, 21(96), 660-679.

[4] Park, N., Peterson, C., & Sun, J. K. (2013). La psicología positiva: investigación y aplicaciones. Terapia psicológica, 31(1), 11-19.

Este contenido es de tipo divulgativo y no puede reemplazar el diagnóstico de un profesional.

Te pueden interesar

¿Qué nos enseña la resiliencia?
Crecimiento personal

¿Qué nos enseña la resiliencia?

“No tengo ganas de hacer nada”, ¿qué significa?
Crecimiento personal

“No tengo ganas de hacer nada”, ¿qué significa?

Aprender a decir no sin sentirse culpable
Crecimiento personal

Aprender a decir no sin sentirse culpable

VER TODOS LOS ARTÍCULOS