¿Cómo se llama la fobia a no ser lo suficientemente bueno? En psicología existe un nombre específico para definir la preocupación de “no sentirse suficiente”: se trata de la atelofobia.
La etimología del término “atelofobia” proviene del griego atelophobia, una palabra compuesta por atelés (imperfecto, incompleto) y phóbos (miedo, fobia), y representa el miedo a la imperfección y a no ser suficiente, entendido como una vivencia subjetiva de amenaza ante el error o el fallo personal.
Qué es la atelofobia en psicología
La atelofobia es un trastorno de ansiedad que se puede definir como el miedo persistente y excesivo a no ser suficiente o a hacer algo mal que sea irreparable, es decir, miedo a no ser perfecto en cualquier aspecto de nuestra vida, acompañado de un elevado nivel de autoexigencia y temor a la evaluación negativa. La persona que padece atelofobia, haga lo que haga, suele estar preocupada por:
- no ser lo suficientemente buena,
- cometer errores con consecuencias desastrosas,
- no ser perfecta.
La atelofobia se puede manifestar en todos los ámbitos de la vida de la persona, lo que puede hacer que incluso las tareas del día a día resulten especialmente difíciles.
Diferencias entre atelofobia y perfeccionismo
Aunque la atelofobia y el perfeccionismo pueden parecer similares, es fundamental diferenciar ambos conceptos para comprender mejor el malestar que puede experimentar una persona con esta fobia o con patrones disfuncionales de autoexigencia.
Por un lado, el perfeccionismo describe la tendencia a establecer expectativas muy altas y esforzarse por cumplirlas. Esto, en algunos contextos, puede favorecer el crecimiento personal, pero también puede generar insatisfacción y autocrítica excesiva.
Por otro lado, la atelofobia implica un miedo intenso y persistente a la imperfección, que puede generar ansiedad y, en ocasiones, dificultar la vida cotidiana de quien la experimenta. El miedo a no sentirse suficiente o a cometer errores puede ser tan intenso que lleve a evitar actividades, a limitar las relaciones sociales y a experimentar un impacto significativo en el bienestar emocional.
Mientras que el perfeccionismo puede considerarse un rasgo de personalidad, la atelofobia se reconoce como un trastorno de ansiedad, cuando el miedo es desproporcionado y persistente, con síntomas que pueden influir de manera importante en la calidad de vida.
Atelofobia: los síntomas
Las personas que padecen atelofobia pueden manifestar síntomas emocionales y psicológicos como:
- impotencia
- ansiedad
- vergüenza
- miedo a cometer errores
- rechazo a los retos
- pérdida de control
- escopofobia
- irritabilidad
- rabia
- falta de concentración
- miedo al rechazo
- evitación de situaciones estresantes
También pueden presentar síntomas físicos como:
- sudoración excesiva
- hiperventilación y sensación de ahogo
- aumento del ritmo cardíaco y palpitaciones
- dolor de cabeza
- tensión muscular
- náuseas
- boca seca
- temblores
- trastornos del sueño
Frases típicas de la atelofobia
Las personas que sufren de atelofobia a menudo se ponen objetivos poco realistas que luego evitan afrontar o completar. Asimismo, suelen hablar obsesivamente de los errores que han cometido en el pasado y de los que podrían cometer en el futuro, lo cual saca a relucir cierta necesidad de control que puede llegar a ser paralizante y en algunos casos incluso provocarles ataques de pánico. Esto da lugar a frases como:
- “no puedo permitirme cometer errores”;
- “siento que nunca soy suficiente”;
- “no tengo esperanzas de llegar a donde quiero, no sé hacer nada”;
- “seguramente algo se interpondrá en mi camino, independientemente de mi voluntad”.
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Atelofobia en el trabajo
Para quienes sufren de atelofobia, realizar tareas sencillas como hacer una llamada telefónica, escribir un correo electrónico o hablar delante de un grupo puede volverse arduo, e incluso imposible.
Las personas que sufren de atelofobia suelen evitar competir con los demás, convencidas de antemano de que no tienen los medios para conseguir sus objetivos. Al mismo tiempo, al sentirse frecuentemente infravaloradas, pueden llegar a no sentirse a la altura en el trabajo y rechazar encargos y ascensos laborales, por temor a no cumplir con las expectativas.
Esto hace que repitan la misma tarea en búsqueda de la perfección, lo que puede afectar su productividad y creatividad. Al actuar así, las personas que padecen atelofobia se pueden ver penalizadas hasta el punto de llegar, en los casos más graves, a una “parálisis” profesional que puede poner en riesgo su empleo.
Depresión y atelofobia
Las personas que sufren de atelofobia aspiran implícitamente a la perfección pero, al tratarse de un objetivo inalcanzable, experimentan constantemente sentimientos de:
- ineficacia,
- inutilidad,
- fracaso,
- abatimiento por el peso y la imposibilidad de evitar sentirse imperfectas e inadecuadas.
Con el tiempo, esto puede conducir a una baja autoestima e incluso a la depresión, debido al enorme desfase que existe entre las expectativas que la persona tiene de sí misma y la realidad que vive. Además de la depresión, este trastorno también se puede presentar en asociación con el trastorno obsesivo-compulsivo y la adicción a sustancias.
¿Cuáles son las causas de la atelofobia?
El desarrollo de la atelofobia suele estar relacionado con una compleja interacción entre factores genéticos y ambientales. Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), los trastornos de ansiedad pueden tener una base hereditaria, lo que indica que algunas personas pueden tener una predisposición genética a experimentar miedos intensos o fobias.
- Factores genéticos: contar con antecedentes familiares de trastornos de ansiedad puede aumentar la vulnerabilidad a experimentar atelofobia. Esto sugiere que ciertos rasgos temperamentales, como la tendencia a la ansiedad o la sensibilidad al estrés, pueden transmitirse de una generación a otra.
- Factores ambientales: vivencias tempranas, como la exposición a críticas frecuentes, expectativas muy altas o situaciones traumáticas, pueden influir en el desarrollo de la atelofobia. El entorno familiar y escolar desempeña un papel importante, sobre todo cuando se refuerza la idea de que solo la perfección es aceptable.
La combinación de estos factores puede llevar a que la persona perciba la imperfección como una amenaza, lo que puede desencadenar respuestas de ansiedad en situaciones cotidianas.
Las personas que padecen atelofobia pueden haber tenido experiencias con padres que exigían la perfección o profesores muy estrictos y exigentes, con altas expectativas que pueden determinar lo que se conoce como efecto Pigmalión negativo, influyendo en la construcción del autoconcepto. Esto podría explicar el miedo al fracaso, el pensamiento recurrente de no ser lo suficientemente buena y merecedora y el valor “vital” que la perfección supone para ellas.
Además, este malestar también afecta a las relaciones afectivas: la atelofobia, tanto en hombres como en mujeres, puede hacer aflorar personalidades hipersensibles a las críticas, muy atentas a las opiniones de los demás y propensas a juzgar. Lo cual también suele implicar una baja autoestima en las relaciones de pareja.
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Consecuencias de la atelofobia en la vida diaria
La atelofobia puede influir de manera significativa en distintas áreas de la vida de la persona que la experimenta, y sus efectos pueden ir más allá del malestar emocional.
- A nivel personal: la persona puede notar una disminución en la autoestima, sentir vergüenza o culpa, y tender a evitar nuevas experiencias por temor a no alcanzar sus propias expectativas. Esto puede limitar el desarrollo personal y dificultar disfrutar de las actividades cotidianas.
- En las relaciones sociales: el miedo a no sentirse suficiente puede dificultar la creación y el mantenimiento de vínculos afectivos, ya que la persona puede temer ser juzgada o rechazada. Esta situación puede favorecer el aislamiento social y la sensación de soledad.
- En el ámbito profesional: la atelofobia puede influir en la productividad, la creatividad y la disposición para asumir responsabilidades o retos laborales. En algunas situaciones, puede llevar a dejar pasar oportunidades de crecimiento o incluso a perder el empleo.
Estas consecuencias muestran la importancia de identificar y abordar la atelofobia, ya que su impacto puede mantenerse en el tiempo si no se recibe el acompañamiento adecuado.
Atelofobia: cómo superar el sentimiento de no ser suficiente
Superar el sentimiento de no ser suficiente es posible con la ayuda de la terapia psicológica, que puede acompañar y apoyar a la persona que lo sufre en diferentes aspectos, como:
- Familiarizarse con la imperfección (que se entiende como una característica humana que no se puede eliminar) para poder redimensionar su impacto.
- Explorar el significado profundo que la perfección tiene para la persona, con qué parte vital está relacionada y qué función pasada, probablemente de protección, puede haber desencadenado la reacción atelofóbica.
Afrontar la atelofobia es posible trabajando para tomar conciencia de que nuestros límites son precisamente los que hacen que nuestras capacidades sean aún más extraordinarias y que el bienestar reside en lo que es mejor para nosotros, más que en la perfección.
Remedios para un nuevo estilo de vida
Asimismo, implementar algunos cambios en el estilo de vida también puede ayudar a la persona, por ejemplo, a dedicar tiempo a actividades que no estén relacionadas con el rendimiento, como:
- leer un buen libro,
- quedar con amigos,
- escuchar música,
- practicar la meditación.
Estrategias prácticas para afrontar la atelofobia
Superar la atelofobia suele ser un proceso gradual y adaptado a cada persona, en el que se pueden incorporar diferentes estrategias prácticas tanto en la vida cotidiana como en el espacio terapéutico. Algunas herramientas y estrategias útiles para afrontarla son:
- La identificación de pensamientos automáticos: aprender a reconocer los pensamientos negativos y autocríticos que pueden aparecer ante la posibilidad de cometer errores representa un primer paso importante. Escribir estos pensamientos puede ayudar a tomar distancia y analizarlos con mayor objetividad.
- La exposición gradual a la imperfección: realizar actividades en las que el resultado no sea completamente perfecto, como entregar una tarea sin revisarla varias veces, puede contribuir a reducir el miedo y la ansiedad relacionados con la imperfección.
- Las técnicas de reestructuración cognitiva: con el acompañamiento de un profesional, es posible trabajar en la modificación de creencias poco realistas sobre la necesidad de ser perfecto, favoreciendo pensamientos más amables y realistas.
- El mindfulness y la autocompasión: practicar la atención plena y la autocompasión puede facilitar la aceptación de los propios límites y disminuir la autocrítica, promoviendo una relación más amable con uno mismo.
Estas estrategias, junto con el acompañamiento psicológico, pueden favorecer el proceso de cambio y contribuir a una vida más equilibrada y satisfactoria.
Un psicólogo o psicóloga puede acompañar a la persona que padece atelofobia o siente que no es suficiente en el proceso de aceptarse y redescubrirse a sí misma y sus imperfecciones. Si sientes que necesitas apoyo para afrontar lo que sientes, en Unobravo te ayudamos a encontrar tu psicólogo o psicóloga online, en función de tus necesidades y preferencias.





