En las parejas, las relaciones sexuales no solo cumplen una función reproductiva, sino que también actúan como un puente de unión afectiva y física, lo que resalta su importancia incluso durante etapas como el embarazo y la maternidad. El sexo tras el parto plantea muchas preguntas a las parejas que acaban de tener un bebe, así que, en este artículo, abordamos algunas de las dudas más comunes sobre las relaciones sexuales después del parto.
Relaciones sexuales después del parto: ¿cuándo se pueden reanudar?
¿Cuándo se pueden reanudar las relaciones sexuales después del embarazo? El tiempo habitual entre el parto y la reanudación de las relaciones sexuales oscila entre 6 y 8 semanas después del nacimiento del bebé.
Sin embargo, estudios recientes muestran que solo el 25,73% de las mujeres ha reanudado las relaciones sexuales después del parto (Artieta-Pinedo et al., 2025). Las relaciones sexuales no coitales y la masturbación después del parto también pueden interrumpirse, en especial en las primeras semanas.
Muchas madres y padres primerizos, ante las dudas, buscan información en foros de internet en los que es común que aparezcan preguntas como “qué ocurre si se tienen relaciones sexuales inmediatamente después del parto”, “cuántos días después del parto pueden mantener relaciones sexuales”... Más allá de facilitar un intercambio de opiniones y apoyo entre padres primerizos, conviene revisar lo que indican los expertos.
Por lo general, no se recomienda mantener relaciones coitales antes de 40 días después del parto. De todos modos, se puede recuperar la intimidad de la pareja con otras muestras de cercanía que no impliquen penetración.
El tipo de parto influye en las relaciones sexuales después del embarazo. Un estudio retrospectivo demostró que los partos con laceraciones de tercer a cuarto grado y episiotomía tardan más en reanudar las relaciones sexuales que los partos naturales sin traumatismos o por cesárea.
Para reanudar las relaciones sexuales después de un parto natural con puntos de sutura es necesario esperar a la reabsorción de estos. La presencia de pequeñas laceraciones, que tardan algún tiempo en cicatrizar, también puede influir en el momento de la primera relación sexual tras un parto natural.
En cuanto a la reanudación de las relaciones sexuales tras una cesárea, la herida postoperatoria puede causar dolor. Por eso, incluso para mantener relaciones sexuales después de una cesárea puede ser necesario esperar alrededor de un mes.

¿Qué influye en la reanudación de las relaciones sexuales postnatales?
Los expertos en psicología de la sexualidad saben que en el periodo inmediatamente posterior al parto se producen cambios radicales en la vida de la pareja, sobre todo en los primeros 40 días.
La primera relación sexual postnatal puede posponerse por varias razones, entre ellas:
- Factores biológicos como la fatiga, la falta de sueño, la alteración de las hormonas sexuales, las cicatrices perineales y la disminución del deseo.
- Factores contextuales como el nuevo papel de la pareja.
- Factores psicológicos como la formación de la identidad materna y el miedo al dolor en las relaciones postnatales. Además de estos aspectos, la inhibición de las relaciones sexuales tras el parto también puede estar relacionada con el miedo a correr el riesgo de un nuevo embarazo.
Deseo sexual en la mujer después del parto
¿Por qué disminuye el deseo sexual en la mujer después del parto?
Desde un punto de vista físico, las mujeres pueden posponer el sexo posparto por diversas razones: el recuerdo del dolor y el esfuerzo del parto, especialmente si ha sido traumático o han sufrido violencia obstétrica, a menudo intensificado por el miedo a un nuevo embarazo; el alto nivel de prolactina, que puede provocar falta de libido; y la percepción, compartida por muchas mujeres, de que su cuerpo está dedicado casi exclusivamente al cuidado del bebé, especialmente durante la lactancia. De hecho, se ha observado que las mujeres que amamantaban presentaron significativamente menos actividad sexual y menor satisfacción sexual al primer y cuarto mes posparto en comparación con aquellas que no amamantaban (Byrd et al., 1998). Así, el cuerpo, antes símbolo de deseo y feminidad, pasa a encargarse de las funciones maternas, como la lactancia, lo que puede influir en la vivencia de la sexualidad tras el parto.
Además, la sexualidad suele dejarse de lado en los últimos meses del embarazo (a pesar de que sabemos que la masturbación en el embarazo tiene beneficios) y, para el cuerpo femenino, la abstinencia puede ser un factor que contribuya a la disminución del deseo tras el parto.

Dolor y relaciones sexuales después del parto
El miedo al dolor o a la hemorragia en las relaciones sexuales después del parto puede ser una de las razones psicológicas de la disminución del deseo. Según un estudio de la investigadora M. Glowacka, el dolor pélvico genital, que cerca del 49% de las mujeres experimentan durante el embarazo, se mantiene tras el parto en la mayoría de los casos, mientras que solo el 7% de las mujeres lo desarrolla después de dar a luz.
Por tanto, la pérdida de deseo tras el parto puede estar relacionada con el miedo a experimentar dolor.
De hecho, la presencia de dolor en las relaciones sexuales después del parto también depende del tipo de parto que haya tenido la mujer. Según un estudio alemán publicado en el European Journal of Obstetrics & Gynecology and Reproductive Biology, la cesárea y el parto espontáneo (sin complicaciones de laceración/episiotomía) tienen una menor incidencia de relaciones sexuales dolorosas tras el parto que el parto vaginal quirúrgico. Además, este mismo estudio observó que la persistencia del dolor en las relaciones sexuales 6 meses después de la cesárea estaba presente en el 3,4% de los casos.
La identidad materna y la disminución del deseo tras el parto
La disminución del deseo después del parto es muy común en las mujeres. Durante el embarazo, la mujer experimenta una profunda transformación, y el equilibrio alcanzado también cambia en la relación de pareja tras el parto. La intimidad, el sexo y el contacto físico pueden resultar complejos para quienes acaban de dar a luz y empiezan a experimentar la maternidad.
¿A qué se debe la disminución del deseo sexual después de tener un hijo?
Esto ocurre debido a cambios hormonales, pero también a muchos factores psicológicos. Plenamente involucrada en su nuevo papel, a la mujer le puede resultar difícil volver a verse como pareja, sobre todo desde el punto de vista sexual. Convertirse en madre es un acontecimiento de tal magnitud que otras áreas pueden quedar en segundo plano.
En algunos casos, la pérdida de deseo puede estar vinculada a un cuadro depresivo no diagnosticado. Aplicar un test de depresión postparto puede ayudar a determinar si la falta de interés sexual responde a un ajuste natural tras el parto o si existe una condición que requiere apoyo psicológico.
La depresión posparto también puede aparecer durante esta fase, presente en el 21% de los casos, como demuestran las investigaciones del ginecólogo y psicoanalista Faisal-Cury y colaboradores.
¿Cuándo vuelve el deseo después del parto?
No hay ninguna regla que se aplique a todo el mundo. El deseo de mantener relaciones sexuales después del parto puede variar mucho de una mujer a otra. Recuperar la posesión del propio cuerpo y sentirse cómoda con la nueva forma modificada por el embarazo favorece sin duda la aparición del deseo sexual tras el parto.
Esto también depende de la relación que la mujer haya tenido siempre con su imagen: una mujer que se sienta cómoda con su cuerpo probablemente tendrá menos dificultades para reconectar con su sexualidad que una que ha sufrido body shaming. De hecho, los cambios que conlleva el embarazo pueden provocar vergüenza y miedo a que el cuerpo sea menos seductor que en el pasado.

La pareja como motor para recuperar el deseo
Podemos ver a la pareja como una fuerza motriz del sistema familiar y, por este motivo, debe ser alimentada constantemente. Por lo tanto, es importante que los nuevos padres aprendan a crear espacios en los que puedan compartir emociones y sus experiencias para favorecer la reanudación de la intimidad de la pareja y las relaciones sexuales tras el parto. La intimidad incluye ante todo la proximidad física.
La reanudación progresiva del contacto favorece el aumento del deseo sexual y, por tanto, la reanudación de la vida sexual. Debe realizarse sin forzar, con serenidad, sin prisas ni culpabilidad hacia la pareja, y respetando los tiempos de ambos.
Cómo conversar sobre la sexualidad en pareja después del parto
La comunicación abierta y sincera puede ser clave para reconstruir la intimidad después del parto. Hablar sobre sexualidad a veces genera incomodidad, pero compartir emociones, inquietudes y expectativas puede fortalecer el vínculo y ayudar a encontrar soluciones en conjunto.
Algunas estrategias que pueden resultar útiles son:
- Elegir el momento adecuado: buscar un espacio tranquilo y sin interrupciones para conversar sobre las inquietudes y deseos de cada persona.
- Expresar necesidades y límites: comunicar cómo se percibe el propio cuerpo, qué resulta agradable o incómodo y cuáles son los límites actuales puede ayudar a que la pareja comprenda mejor la situación.
- Escucha activa: poner atención a lo que la otra persona expresa, sin juzgar ni minimizar sus emociones, favorece la empatía y la comprensión mutua.
- Buscar acuerdos: es posible explorar juntos nuevas formas de intimidad y placer, adaptándose a los cambios que conlleva la experiencia de la maternidad y la paternidad.
Fomentar este tipo de diálogo puede ser un primer paso para recuperar la confianza y el deseo en la relación sexual después del parto.
¿Y si el deseo no vuelve?
Si resulta difícil reanudar las relaciones sexuales tras el parto, es importante, ante todo, no alarmarse. El deseo debe cultivarse ya que puede reactivarse progresivamente. Sin embargo, es relevante señalar que solo el 15% de las mujeres que experimentaron dificultades sexuales después del parto consultaron a un profesional de la salud (Barrett et al., 2000). En caso de dificultades y crisis en la pareja, siempre es posible consultar a un profesional especializado en terapia de pareja o psicología perinatal que puede ayudar a los miembros de la pareja a afrontar este delicado momento. Por ejemplo, a través de encuentros en los que pueden aprender técnicas de relajación, aceptación y conciencia corporal, y también ayudar en la transición de pareja a padres.
La actividad sexual después del parto se ve afectada por múltiples cambios hormonales, físicos, fisiológicos y psicológicos. La comunicación, compartir y el deseo de ambos de comprometerse a seguir alimentando la relación son valiosos aliados. Por último, es importante recordar que el deseo sexual suele volver a la "normalidad" en los tres meses siguientes al parto, con una variabilidad que depende de la sexualidad previa.
Consejos prácticos para volver a conectar sexualmente después del parto
Retomar las relaciones sexuales después del parto suele ser un proceso gradual que requiere cuidar tanto el bienestar físico como el emocional. Existen algunas estrategias que pueden contribuir a reducir las molestias y favorecer una experiencia más positiva.
- Uso de lubricantes: después del parto, especialmente durante la lactancia, muchas personas pueden experimentar sequedad vaginal debido a los cambios hormonales. Utilizar lubricantes a base de agua puede ayudar a disminuir la fricción y el malestar durante las relaciones sexuales.
- Ejercicios de Kegel: fortalecer el suelo pélvico con ejercicios de Kegel puede favorecer la sensibilidad y el control muscular, lo que ayuda a reducir el dolor y a recuperar la confianza en el propio cuerpo. Estos ejercicios consisten en contraer y relajar los músculos que se utilizan para detener el flujo de orina.
- Posiciones recomendadas: elegir posiciones sexuales en las que la persona que ha dado a luz pueda controlar la profundidad y el ritmo, como la posición de “persona encima” o de lado, puede ayudar a evitar molestias y facilitar la comunicación durante el encuentro.
- Comunicación abierta: hablar con la pareja sobre sensaciones, miedos y expectativas resulta fundamental para crear un ambiente de confianza y respeto mutuo. Expresar lo que resulta cómodo o incómodo permite adaptar la experiencia a las necesidades de ambas personas.
- Tiempo y paciencia: es valioso recordar que cada cuerpo tiene su propio ritmo de recuperación. No existe una fecha exacta para retomar la actividad sexual; escuchar las propias sensaciones y no forzarse puede ser clave para una vivencia saludable.
Cuándo consultar a un profesional de la salud después del parto
Aunque es común que la sexualidad experimente cambios después del parto, hay situaciones en las que puede ser recomendable buscar apoyo profesional. Consultar con una persona especialista puede aportar acompañamiento si se presentan las siguientes circunstancias:
- El dolor persiste: cuando el dolor durante las relaciones sexuales se mantiene más allá de los primeros meses o aumenta, esto podría estar relacionado con cicatrices, infecciones o dificultades en el suelo pélvico que requieren atención médica.
- Sangrado anormal: si aparece sangrado abundante o persistente durante o después de las relaciones sexuales, es importante que lo valore una persona profesional.
- Dificultad emocional significativa: cuando la disminución del deseo sexual se acompaña de tristeza intensa, ansiedad o dificultades para conectar con la pareja, puede resultar útil consultar a un psicólogo o psicóloga con experiencia en salud perinatal.
- Problemas en la cicatrización: si se perciben sensaciones de tirantez, dolor localizado o molestias en la zona de la episiotomía o cesárea que no mejoran con el tiempo, una valoración médica o de fisioterapia especializada puede ser beneficiosa.
Buscar ayuda no implica necesariamente la presencia de un problema grave; más bien, es una manera de cuidar la salud integral y el bienestar de la pareja.
Métodos anticonceptivos seguros después del parto
Elegir un método anticonceptivo adecuado después del parto puede ayudar a prevenir embarazos no planificados y a disfrutar de la sexualidad con mayor tranquilidad. La seguridad y la eficacia de cada método pueden variar según si la persona está amamantando o no.
- Durante la lactancia: algunos anticonceptivos hormonales, como las píldoras solo de progestágeno (también llamadas "minipíldoras"), los implantes y los dispositivos intrauterinos (DIU) de cobre o de progestágeno, suelen ser compatibles con la lactancia y no afectan la producción de leche. Según la OMS, estos métodos pueden iniciarse pocas semanas después del parto.
- Sin lactancia: si no se está amamantando, se pueden considerar métodos anticonceptivos combinados (estrógeno y progestágeno), como las píldoras anticonceptivas clásicas, parches o anillos vaginales. Generalmente, se recomienda iniciarlos a partir de las 3-6 semanas tras el parto, siempre siguiendo la indicación de un profesional de la salud.
- Métodos de barrera: el preservativo es una alternativa segura y no interfiere con la lactancia. Además, protege frente a infecciones de transmisión sexual.
Consultar con un profesional de la salud puede ayudar a elegir el método más adecuado según las circunstancias personales y el estado de salud después del parto.
Importancia de la fisioterapia del suelo pélvico tras el parto
El suelo pélvico puede verse afectado por el embarazo y el parto, lo que puede afectar la calidad de las relaciones sexuales. La fisioterapia especializada en esta área contribuye a recuperar la funcionalidad y a prevenir posibles molestias.
- Evaluación profesional: un fisioterapeuta especializado puede valorar el estado del suelo pélvico y sugerir ejercicios personalizados para fortalecerlo o relajar zonas que puedan estar tensas.
- Beneficios para la sexualidad: mejorar el tono muscular y la elasticidad del suelo pélvico puede ayudar a reducir el dolor durante las relaciones sexuales, aumentar la sensibilidad y favorecer el placer.
- Cuándo buscar ayuda: si se presentan síntomas como incontinencia urinaria, sensación de pesadez, dolor persistente o dificultades durante las relaciones sexuales, resulta recomendable consultar a una persona especialista en fisioterapia del suelo pélvico.
Recuperar esta musculatura es un proceso que puede contribuir de manera significativa a mejorar la calidad de vida y la experiencia de la sexualidad después del parto.
Datos sobre la prevalencia de dificultades sexuales después del parto
Las dificultades sexuales después del parto pueden ser más habituales de lo que muchas personas imaginan. Según un estudio publicado en el British Journal of Obstetrics and Gynaecology (Aldrich et al., 2022), aproximadamente el 83% de las mujeres manifiestan algún tipo de dificultad sexual en los primeros tres meses tras el parto, siendo la disminución del deseo y el dolor durante las relaciones los desafíos más frecuentes. De manera similar, otra investigación encontró que el 83% de las mujeres experimentaron problemas sexuales en los primeros tres meses después del parto, cifra que disminuye al 64% a los seis meses, aunque este porcentaje sigue siendo considerablemente mayor que el 38% reportado antes del embarazo (Barrett et al., 2000).
Además, la investigación indica que, aunque la mayoría de las mujeres experimenta una mejoría progresiva, cerca del 20% continúa presentando dificultades sexuales seis meses después del parto (Aldrich et al., 2022). Estos datos resaltan la importancia de hablar del tema con naturalidad y de buscar acompañamiento profesional si se necesita, recordando que es una vivencia común y que existen recursos para apoyar el proceso de recuperación.
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