¿Buscas ayuda para cuidar de ti?
Encuentra tu psicólogo
Valorado Excelente en Trustpilot
Blog
/
Salud mental
Tiempo de lectura
5
min

Depresión navideña, depresión blanca o blues de Navidad, ¿mito o realidad?

Depresión navideña, depresión blanca o blues de Navidad, ¿mito o realidad?
Emma Lerro
Psicóloga y Psicoterapeuta Cognitivo-Conductual
Redacción
Unobravo
Artículo revisado por nuestra redacción clínica.
Última actualización el
15.12.2025
Depresión navideña, depresión blanca o blues de Navidad, ¿mito o realidad?
Suscríbete a la newsletter
Si te ha gustado, compártelo

Aprende a cuidar de tu salud mental

Unobravo es una plataforma de psicología online que te ayuda a encontrar el psicologo más adecuado para ti a través de un cuestionario.

Encuentra tu psicólogo
  • 100 % online, flexible y seguro
  • Primera cita gratuita
  • Elegido por más de 400.000 pacientes
+9.000 psicólogos en la plataforma

Depresión navideña, depresión blanca, blues de Navidad o incluso el “síndrome de Grinch”. Las fiestas navideñas no dejan indiferente a nadie y gestionar las emociones en Navidad puede ser un reto para algunas personas.

Entre cenas, regalos y otros preparativos, las navidades son fechas estresantes, y la ansiedad y el estrés se mezclan con otras emociones como la apatía, la tristeza, la rabia y la nostalgia. Pero, ¿existe realmente la depresión navideña? Te lo contamos en este artículo.

¿Qué es la depresión navideña?

La depresión navideña, blues de Navidad o depresión blanca, como también se le llama, es una forma habitual de referirse a un estado de malestar que podemos experimentar ante la llegada de estas fiestas. Sin embargo, no se trata de un tipo de depresión contemplado en el Manual diagnóstico y estadísticos de los trastornos mentales (DSM-5-TR) ni tampoco se puede diagnosticar específicamente a través de un test de depresión.

Por lo tanto, la depresión navideña no se considera un trastorno psicológico como tal, sino simplemente un estado de ánimo negativo que aparece como respuesta a ciertos estímulos del entorno relacionados con la Navidad y que se corresponde con una serie de manifestaciones subclínicas como pueden ser:

  • la melancolía,
  • los cambios de humor,
  • la ansiedad,
  • la irritabilidad,
  • la apatía.

¿Por qué a algunas personas no les gusta la Navidad o la encuentran triste?

La Navidad es una época del año que puede generar una fuerte ambivalencia. No solo es sinónimo de celebración, familia, alegría y compartir, sino que también puede traer consigo una serie de factores estresantes que pueden generar los típicos conflictos familiares en Navidad que todos hemos podido vivir alguna vez.

  • Los regalos que hay que comprar.
  • Las ocasiones sociales a las que asistir.
  • Cuadrar los presupuestos de fin de año.

La percepción de la Navidad evoluciona a lo largo del tiempo y, en muchos casos, está profundamente influida por la etapa vital en la que nos encontramos. Por ejemplo, la Navidad a los 30 puede ser una experiencia muy distinta a la vivida en la infancia o la adolescencia. A esta edad, las expectativas sociales, las responsabilidades laborales y las presiones familiares pueden generar estrés o ansiedad.

Además, es un periodo en el que muchas personas hacen balance de sus logros personales y profesionales, lo que puede intensificar sentimientos de insatisfacción o comparación con los demás. De hecho, investigaciones recientes han mostrado que, en la época de navidades postconfinamiento, el grupo de edad más joven (18-24 años) fue el más afectado emocionalmente durante estas fechas, con un 50 % mostrando síntomas depresivos, en contraste con solo un 12 % en el grupo de mayores de 65 años (Dale et al., 2021).

Los estudios científicos en psicología del regalo muestran que comprar los regalos de Navidad puede ser una fuente de preocupación y estrés para quienes atraviesan dificultades económicas, para quienes sienten la presión temporal de "tener que comprar todos los regalos a tiempo para Navidad y/o Reyes" o para quienes experimentan la ansiedad de tener que "devolver" un regalo recibido.

Las ocasiones sociales, como las comidas y cenas familiares, pueden generar tensión y estrés emocional, por ejemplo cuando hay problemas familiares o relaciones conflictivas. Incluso quienes padecen un trastorno alimentario (como adicción a la comida, bulimia o anorexia) o ansiedad social pueden sentir mucha incomodidad ante la idea de tener que comer delante de otras personas.

También hay factores asociados al clima, con la bajada de las temperaturas y días con menos horas de luz, algo que puede afectar a personas con trastornos como la meteorosensibilidad.

La Navidad y Fin de Año también son fechas para hacer balance, momentos de mirar lo que hemos conseguido, pero también lo que aún estamos lejos de conseguir. Los pensamientos de inadecuación e insatisfacción pueden, por tanto, afectar negativamente al estado de ánimo y entristecer la Navidad.

depresion blanca, blues de Navidad, depresión navideña
Fotografía de Rodnae Productions (Pexels)

Síntomas y señales de la depresión navideña

Aunque la depresión navideña no se encuentra reconocida como un trastorno clínico en manuales como el DSM-5-TR, sí pueden aparecer una serie de síntomas y señales que nos alertan sobre su posible presencia. Es útil distinguir entre síntomas subclínicos, que suelen ser temporales y menos intensos, y síntomas clínicos, que pueden requerir acompañamiento profesional.

  • Síntomas subclínicos: incluyen sentimientos de melancolía, irritabilidad, apatía, dificultad para disfrutar de actividades habituales, cansancio y una tendencia al aislamiento social. Estos síntomas suelen presentarse de manera temporal y están relacionados con el contexto navideño.
  • Síntomas clínicos: cuando los síntomas se mantienen más allá de las fiestas, aumentan en intensidad o afectan de forma significativa la vida cotidiana, pueden estar indicando la presencia de un trastorno depresivo mayor. Entre estos síntomas se encuentran la pérdida de interés por casi todas las actividades, cambios importantes en el sueño o el apetito, sentimientos de inutilidad o culpa excesiva y pensamientos recurrentes sobre la muerte o el suicidio.

Reconocer estas señales es clave para poder buscar apoyo a tiempo y así prevenir que el malestar se mantenga o se intensifique.

Depresión navideña y salud mental

En el imaginario común, el “síndrome de la Navidad” se asocia con un aumento de los casos de depresión y de las tasas de suicidio, pero ¿qué hay de cierto? Según un estudio publicado en Innovations in Clinical Neuroscience, el número de visitas a los servicios de salud mental en Navidad es inferior a la media, al igual que el número de conductas autolesivas, incluidos los intentos de suicidio (Sansone & Sansone, 2011).

En cambio, el estado de ánimo general tiende a empeorar, probablemente como efecto del "mito navideño" de que todo el mundo está mejor en Navidad y también más feliz. Mesas y árboles decorados, villancicos, bailes y luces iluminando las calles: todo sugiere que "en Navidad hay que estar alegre" y las redes sociales también contribuyen a amplificar esta idea.

Esto puede provocar un bajón en el estado de ánimo, sobre todo en quienes sienten soledad y se ven excluidos de todo. También quienes viven lejos de la familia y pasan la Navidad sin sus seres queridos pueden vivir estas fiestas como una ocasión amarga, nostálgica y melancólica.

‍¿Depresión navideña o depresión estacional?

La depresión navideña que puede acompañar a las fiestas se confunde a veces con el trastorno afectivo estacional. Entonces, ¿cuál es la diferencia entre la depresión estacional y la depresión blanca o blues de Navidad?

Normalmente, las emociones desagradables que acompañan a la depresión navideña y todo lo que conlleva se resuelven con el paso de las fiestas, mientras que no podemos decir lo mismo de la depresión estacional. Sin embargo, podemos identificar un vínculo entre la depresión navideña y la depresión estacional.

La depresión estacional está influida por ritmos biológicos que repercuten en la producción de determinados neurotransmisores en nuestro cerebro, entre ellos la serotonina, conocida por sus efectos en la mejora del estado de ánimo. La menor producción de este neurotransmisor durante los meses de invierno hace que el trastorno afectivo estacional alcance su punto álgido en diciembre, enero y febrero.

De modo que los casos de depresión en Navidad que no mejoran después de las fiestas podrían entrar dentro de la depresión estacional u otros tipos de trastornos depresivos, lo cual requiere ser evaluado por profesionales de la Salud Mental.

blues navidad depresion blanca depresion navideña
Fotografía de Any Lane (Pexels)

Factores de riesgo y grupos vulnerables

No todas las personas viven la depresión navideña de la misma forma. Hay ciertos factores que pueden aumentar la vulnerabilidad a experimentar este malestar durante las fiestas:

  • Historial de depresión o ansiedad: Las personas que han pasado por episodios depresivos o de ansiedad pueden ser más sensibles a los desencadenantes emocionales que suelen aparecer en Navidad.
  • Soledad o aislamiento social: Quienes viven solos, están lejos de sus seres queridos o no cuentan con una red de apoyo pueden sentir más intensamente la tristeza en estas fechas.
  • Duelo reciente: La pérdida de un ser querido puede hacer que las fiestas se vivan con más dolor y nostalgia.
  • Dificultades económicas: La presión por cumplir con expectativas materiales puede generar estrés y sensaciones de insuficiencia.
  • Conflictos familiares: Las tensiones no resueltas pueden aparecer en las reuniones, lo que puede aumentar el malestar emocional.

Reconocer estos factores ayuda a comprender por qué algunas personas pueden ser más propensas a experimentar depresión navideña y facilita la búsqueda de estrategias de apoyo adecuadas.

El duelo en Navidad: el síndrome de la silla vacía

La Navidad puede ser una época muy difícil para quienes han perdido a un ser querido. Esa silla vacía en la mesa durante Navidad encoge el corazón de muchas personas, especialmente si la pérdida es reciente o se está atravesando un duelo complicado. El duelo es el proceso natural que, si no se procesa bien, puede llegar a una depresión reactiva.

Este desafío emocional puede ser aún más evidente en la Navidad en familias no tradicionales, donde las dinámicas familiares reconfiguradas, como en familias reconstituidas, monoparentales o con miembros ausentes, hacen que la ausencia pueda sentirse de forma diferente. Estas familias, que a menudo tienen que adaptarse a nuevos roles y realidades, pueden encontrar en estas fechas una oportunidad para redescubrir nuevas formas de unión y conmemoración que respeten su situación actual.

La mesa de Navidad, las celebraciones y las reuniones familiares pueden convertirse en los "impensables lugares del dolor", antes felices y ahora llenos de tristeza y nostalgia. A muchas personas les gustaría dar un salto atrás en el tiempo y evitar este período. Pero no hay reglas para afrontar la Navidad y la tristeza de perder a un ser querido que sirvan para todas las personas.

El duelo es y sigue siendo una dimensión profundamente subjetiva, pero puede ser importante:

  • Darse el tiempo necesario para reconocer y experimentar el duelo.
  • Reconocer y aceptar las propias emociones tal como son.
  • Compartir el dolor, sin miedo al juicio.
  • Dedicar un espacio a la memoria para "decir Feliz Navidad a los que ya no están en nuestra vida".

Cómo afrontar la depresión en Navidad: estrategias y recursos

Afrontar la depresión navideña implica, en primer lugar, reconocer y validar nuestras emociones, sin juzgarlas ni compararlas con las expectativas sociales. Existen algunas estrategias que pueden contribuir a atravesar este período de una manera más saludable:

  • Establecer rutinas realistas: mantener horarios regulares de sueño, alimentación y actividad física puede favorecer la estabilidad emocional.
  • Practicar el autocuidado: reservar tiempo para actividades que resulten agradables, incluso si son pequeñas, puede ayudar a contrarrestar la apatía y el desánimo.
  • Poner límites: aprender a decir "no" ante compromisos sociales o familiares que resulten abrumadores es importante para proteger el bienestar emocional.
  • Buscar apoyo: compartir los sentimientos con personas de confianza o con un profesional de la salud mental puede aliviar la carga emocional y aportar nuevas perspectivas.

Recordar que no existe una única manera de vivir la Navidad y un paso importante para afrontar este periodo puede ser la práctica de la compasión hacia uno mismo.

Depresión navideña: conclusiones

Al experimentar emociones desagradables durante las fiestas navideñas nos hacemos preguntas como "¿por qué odio la Navidad?", "¿por qué siento melancolía durante las fiestas navideñas?" o "¿por qué estoy triste en Navidad?". Sin embargo, es fundamental recordar que somos seres humanos y, como en cualquier otro momento del año, experimentamos multitud de emociones en Navidad: felicidad, alegría, ilusión, pero también sorpresa, decepción, ira, culpa y vergüenza.

Por tanto, aunque nos sintamos tristes en Navidad, no significa que padezcamos una depresión navideña. Cuando pensamos que tenemos que ser felices en Navidad y que si nos sentimos decaídos "algo va mal", podemos acabar amplificando sin querer la "depresión navideña". Pero, ¿cómo afrontar la tristeza navideña sin caer en su trampa?

Aprender a escuchar y acoger nuestras emociones sin juzgarlas y sin intentar ahuyentar las que consideramos negativas puede ser un primer paso hacia un mayor bienestar. Si sientes que la tristeza o el malestar durante la Navidad persisten y afectan tu día a día, recuerda que no tienes que afrontarlo en soledad. En Unobravo puedes encontrar apoyo profesional para cuidar de tu salud mental.

¿Cómo podemos ayudarte?

¿Cómo podemos ayudarte?

Encontrar ayuda para cuidar de tu salud mental debería ser sencillo

Valorado Excelente en Trustpilot
Me gustaría...
Empezar a hacer terapiaExplorar la terapia onlineLeer más sobre el tema

FAQ

¿Tienes más preguntas?
Hablar con un profesional podría ayudarte a resolver tus dudas.

Colaboradores

Emma Lerro
Profesional verificado por nuestro equipo clínico
Psicóloga y Psicoterapeuta Cognitivo-Conductual
No items found.

Compartir

Si te ha gustado, compártelo
Suscríbete a la newsletter
Trova il tuo psicologo

¿Quieres saber más sobre tu bienestar psicológico?

Realizar un test psicológico puede ayudarte a adquirir una mayor consciencia de tu bienestar.

Nuestro blog

Artículos relacionados

Artículos escritos por nuestro equipo clínico para ayudarte a orientarte entre los temas relacionados con la salud mental.

No items found.