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5
min

Principales problemas de pareja y cómo solucionarlos

Principales problemas de pareja y cómo solucionarlos
Redacción
Unobravo
Artículo revisado por nuestra redacción clínica.
Publicado el
20.11.2025
Última actualización el
20.11.2025
Principales problemas de pareja y cómo solucionarlos
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¿Problemas de pareja? Hablar puede ayudar

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Todas las parejas tienen problemas. Es falso el mito del amor romántico según el cual se vive “feliz para siempre” con la persona amada y que la vida es color de rosa. Más tarde o más temprano aparecen los conflictos de pareja que pueden mermar, poco a poco, la relación. Es muy importante identificarlos y trabajar con la otra parte para solucionarlos.

En este artículo profundizamos en los distintos problemas en la relación de pareja y qué hacer cuando una relación va mal.

¿Cuándo empiezan los problemas de pareja?

¿Es normal tener problemas de pareja? La respuesta es sí.

Los problemas en la pareja son algo muy habitual que se presenta en todas las relaciones. Pero, esto se convierte en un problema cuando estas dificultades crecen con el tiempo y van afectando considerablemente a uno o a ambos miembros de la relación, e incluso a los hijos, si los hay.

Para poder determinar cuándo comienzan los problemas de pareja, es importante explicar el ciclo del amor. Este se divide en cinco etapas:

  • Romance: la pareja está en la nube del enamoramiento, se muestran las mejores cualidades para que la unión sea duradera. Pero, ¿cuánto dura el enamoramiento? Esta etapa puede durar de dos meses a dos años.
  • Lucha de poder: la pareja va despertando del sueño del amor y ambas partes se encuentran con las diferencias que existen entre ellos. Esto origina la lucha por el poder que puede desencadenar algunos problemas amorosos. Es la etapa más difícil y puede culminar con la ruptura de la relación.
  • Estabilidad: los miembros de la pareja aceptan las diferencias entre ambos y se establecen límites. Puede haber problemas en pareja cuando se descubre que el camino de la otra parte no es igual al de uno mismo.
  • Compromiso: la pareja da un paso más allá y decide comprometerse. Puede ser el momento perfecto para mudarse a vivir juntos o cambiar de residencia, pero como una unidad. Se resume en que las partes de la pareja se dan cuenta de que podrían estar solas, pero prefieren estar juntas.
  • Co-creación: la pareja decide presentarse al mundo como una unidad formalizando la unión, decidiendo tener niños o iniciando proyectos profesionales en conjunto. Esta etapa, al igual que las de estabilidad y compromiso, tiene la peculiaridad de que la pareja puede caer en la monotonía, pero también es posible que surjan problemas de pareja por terceras personas.

De las cinco etapas del amor podemos rescatar que los problemas de pareja pueden aparecer en cualquier momento de las últimas cuatro fases, cuando la pareja despierta del letargo del enamoramiento primario; y esto es perfectamente normal. Lo importante es saber qué hacer cuando una relación no funciona antes de dañarse mutuamente.

problemas en la pareja
Foto de Kampus Production (Pexels)

¿Cuáles son los principales problemas de pareja?

1. Problemas de comunicación

La falta de entendimiento en la pareja es uno de los problemas más habituales. Consiste en la incapacidad de expresar al otro qué es lo que de verdad se quiere. Pueden aparecer discrepancias por actividades de lo más cotidianas, desde elegir un restaurante para cenar hasta discutir por a quién le toca poner la colada o sobre los planes con amigos.

Los verdaderos problemas de entendimiento en la pareja aparecen cuando uno lleva la voz cantante en la relación y el otro adquiere un papel sumiso. La parte sumisa calla y obedece al otro porque “no vaya a ser que me deje”; o porque el otro tiene un carácter tan dominante que prefiere hacer oídos sordos al problema en la relación.

Los problemas sexuales en la pareja suelen ser un claro ejemplo de falta de comunicación. De hecho, el 36 % de las mujeres y el 39 % de los hombres identificaron la frecuencia de las relaciones sexuales como el principal problema sexual en su relación (Sutherland et al., 2019).

Estos conflictos suelen surgir cuando una de las partes no expresa abiertamente sus deseos, llegando a sentirse incómoda o insatisfecha; esta situación puede derivar, con el tiempo, en una disminución del deseo sexual en uno o ambos miembros, o incluso en disfunción eréctil en el hombre. Este tipo de dificultades son más habituales de lo que imaginamos y hablar sobre ello con un profesional puede ser un primer paso para afrontarlas y solucionarlas.

Tanto si se trata de una relación tradicional como de relaciones más complejas como el poliamor, la comunicación es clave para evitar malentendidos, especialmente cuando se trata de expresar necesidades, establecer límites y respetar acuerdos previamente definidos.

2. Problemas de convivencia en pareja

Si ya te has mudado a vivir con tu pareja, es posible que aparezcan algunos conflictos. Al final, es como vivir con un compañero de piso al que prácticamente aún estás conociendo. Es normal que surjan problemas de pareja por tareas del hogar: ¿quién pone la lavadora?, ¿quién baja la basura?, ¿quién cocina?

Pero, además, es posible que tu pareja no sea como tú en cuanto al orden. Cada miembro aporta a la convivencia lo que aprendió en casa. Es probable que surjan diferencias respecto a cuándo fregar los platos, si hacer o no la cama o cuántas veces bajar la basura a la semana.

Esto puede acarrear problemas en la relación de pareja que se solucionan hablando, aprendiendo a poner límites, a ceder y hacer concesiones. Se trata de encontrar el equilibrio entre las partes y evitar discusiones constantes por cosas que se pueden arreglar de forma sencilla.

3. Problemas de pareja por hijos no comunes

¿Qué pasa si una de las partes es madre o padre soltero? ¿Qué ocurre cuando la parte sin hijos no desea tenerlos en el futuro o no le gustan los niños?

Los problemas de pareja por hijos de otro matrimonio pueden poner a la relación en jaque, especialmente cuando se trata de la convivencia. Los dos tienen que ser muy conscientes del tipo de compromiso que están adquiriendo, ser muy claros al respecto y establecer los límites desde el principio.

Asimismo, si eres la parte sin hijos, también debes conocer cuáles son tus límites. Ante todo, es importante llegar a un acuerdo con tu pareja. Además, debes ser consciente, al momento de aceptar la relación, que tu pareja no viene sola, sino que viene con un hijo y con la madre o padre de este, lo cual es un vínculo que no puede romperse.‍

4. Otros problemas de pareja

Las crisis de pareja pueden aparecer por cualquier motivo. Los celos y la desconfianza entre las partes pueden provocar, por ejemplo, problemas de pareja por el móvil (con quién se está conversando), por compartir tiempo con otras personas (la gente del trabajo al acabar la jornada laboral, amistades, familia) y derivar en discusiones constantes. Mientras que uno de los miembros siente miedo, tristeza o incluso ansiedad por los celos amorosos y ante una posible infidelidad o abandono, el otro siente agobio y presión por sentirse bajo control.

También puede haber conflictos por trabajar con tu pareja y no saber distinguir entre lo profesional y lo personal. Incluso pueden aparecer problemas de pareja por amigos o por culpa de la suegra o del suegro, es decir, de la familia política. Incluso, en algunos casos, un perro u otra mascota en la casa puede ser motivo de disputa, sobre todo en momentos complicados como cuando la mascota fallece (no siempre es fácil saber cómo superar la muerte de un perro en pareja).

Otras dificultades que pueden surgir en una relación de pareja pueden estar provocadas por:

  • la falta de tiempo juntos,
  • la falta de conciliación familiar,
  • el aumento de la desconexión emocional con el paso del tiempo,
  • la falta de un proyecto de vida en común,
  • la desatención,
  • el aburrimiento.

También es posible encontrar otras dificultades relacionadas con casos más graves como:

  • Problemas de pareja por drogas y abuso de sustancias como el alcohol.
  • Cuestiones de salud cuando una de las partes sufre alguna enfermedad grave, como cáncer, esclerosis múltiple u otras enfermedades crónicas.
  • Infidelidad por parte de uno de los miembros o de ambos y la complejidad de saber cómo superar una infidelidad.
  • Problemas de pareja durante el embarazo, después de un aborto involuntario o debido a un embarazo psicológico.
problemas pareja
Foto de Keira Burton (Pexels)

Estadísticas sobre los problemas de pareja: una perspectiva actual

Comprender con qué frecuencia aparecen los problemas de pareja y cómo pueden influir en nuestro bienestar nos ayuda a normalizar estas experiencias y a buscar apoyo de manera informada. Según la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), cerca del 30 % de las consultas en atención primaria están relacionadas con conflictos de pareja o familiares (semFYC, 2022).

Además, se ha observado que el 33,5 % de los pacientes deseaba hablar con su médico de cabecera sobre problemas de pareja (Berge et al., 2021), lo que evidencia la relevancia de estos temas en el ámbito de la salud.

Respecto a los motivos que suelen generar más conflictos, un estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) en 2021 indica que:

  • la falta de comunicación se menciona como el principal motivo en el 42 % de las parejas encuestadas,
  • la infidelidad está presente en el 23 % de los casos como causa de crisis o ruptura,
  • las dificultades económicas afectan al 19 % de las parejas generando tensiones y discusiones frecuentes,
  • la insatisfacción sexual se observa en el 15 % de las relaciones como un factor que puede generar malestar.

Estos datos muestran que los problemas de pareja forman parte de la experiencia de muchas personas y pueden presentarse en cualquier tipo de vínculo, sin importar su duración o características. Reconocer la presencia de estas dificultades puede ser un primer paso para afrontarlas con mayor apertura y sin estigmas.

Causas profundas de los problemas de pareja

Detrás de los conflictos cotidianos suelen encontrarse causas más profundas que influyen en la dinámica de la pareja. El psicólogo Aaron T. Beck, pionero en la terapia cognitivo-conductual, destaca que las creencias y expectativas poco realistas sobre el amor y la convivencia pueden favorecer la aparición de frustración y desencuentros. Entre las causas más frecuentes se encuentran:

  • Diferencias en los estilos de apego: las personas con un estilo de apego ansioso pueden buscar mayor cercanía, mientras que quienes presentan un apego evitativo tienden a tomar distancia. Estas diferencias pueden dar lugar a malentendidos y sentimientos de resentimiento.
  • Experiencias previas no resueltas: situaciones vividas en la infancia, en relaciones anteriores o experiencias traumáticas pueden influir en la manera en que cada persona afronta los conflictos y expresa sus necesidades.
  • Expectativas no comunicadas: cuando las expectativas sobre la relación, el reparto de tareas o la vida sexual no se comparten de forma clara, pueden aparecer sentimientos de decepción y reproches.
  • Presión social y cultural: los mandatos sociales sobre cómo "debería ser" una pareja pueden generar estrés y comparaciones poco realistas, lo que puede afectar la satisfacción dentro de la relación.

Identificar estas causas ayuda a ir más allá de los síntomas y a trabajar en la raíz de las dificultades, promoviendo una mayor comprensión y empatía entre las personas que forman la pareja.

Consecuencias de no abordar los problemas en la pareja

Ignorar o restar importancia a las dificultades de pareja puede tener un impacto relevante tanto en cada persona como en la relación en sí. Si los problemas maritales no se abordan, pueden tener consecuencias adversas graves para la salud de la pareja, generando mayor disfunción y un deterioro del bienestar general (Martin & Starling, 1989).

Cuando los conflictos no se gestionan de manera adecuada, pueden persistir en el tiempo y afectar diferentes aspectos de la vida cotidiana. Entre las principales consecuencias pueden encontrarse:

  • Deterioro de la salud mental: el estrés y la insatisfacción dentro de la pareja pueden aumentar la probabilidad de experimentar ansiedad, síntomas depresivos y la disminución de la autoestima.
  • Desconexión emocional: la falta de comunicación y de adecuadas estrategias para resolver conflictos puede favorecer la pérdida de intimidad y complicidad, lo que puede generar sentimientos de soledad dentro de la relación.
  • Impacto en la vida familiar: los hijos y otras personas cercanas pueden verse afectados por un ambiente de tensión, lo que puede influir en su bienestar emocional.
  • Riesgo de ruptura: cuando las dificultades se acumulan y no se abordan, la relación puede llegar a un punto en el que la separación se percibe como la única alternativa posible.

Afrontar los problemas de pareja a tiempo puede contribuir a mejorar la calidad de la relación y a cuidar la salud emocional de quienes la integran y de su entorno cercano.

¿Cómo solucionar problemas de pareja?

Si te preguntas cómo superar problemas de pareja ya estás en la dirección correcta, ya que el primer paso es reconocer que algo va mal en la relación. Detrás de los ejemplos de conflictos que hemos expuesto, suele haber una causa más profunda relacionada, por ejemplo, con tipos de dependencia emocional o de apego. Puede ocurrir que mientras una de las partes es más dependiente, la otra sea más evitativa.

Las soluciones dependerán de las causas que han dado lugar a las dificultades. En un vínculo afectivo y de convivencia, estas pueden desencadenarse por:

  • la educación recibida,
  • cómo los progenitores han influido en la persona (por ejemplo: haber tenido una madre narcisista o un padre autoritario),
  • haber sido víctima de abuso sexual, físico o emocional durante la infancia,
  • haber mantenido relaciones tóxicas en el pasado.

Al fin y al cabo, cada miembro en una relación es un ente único que trae su propia carga a la relación.

Entonces, ¿qué hacer para solucionar problemas de pareja? El paso más esencial es hablar cuando notes que algo no está funcionando. Una herramienta útil puede ser formular preguntas para parejas que inviten a la reflexión mutua:

  • ¿Qué necesitamos el uno del otro?
  • ¿Cómo nos sentimos en esta etapa de la relación?
  • ¿Qué cosas han cambiado?

Este tipo de preguntas no solo facilitan la comunicación en pareja, sino que pueden ayudar a detectar tensiones antes de que se cronifiquen. Es importante, por molesto que pueda resultar el tema, no dejarse llevar por ataques de ira. Busca el momento adecuado y reflexiona sobre tus argumentos para transmitirlos con asertividad.

Recuerda que también es importante trabajar la empatía. No se trata únicamente de expresar los sentimientos y opiniones propias, también hay que ponerse en la piel de la otra persona y escuchar de forma activa. Cuando hay un conflicto y se habla, pueden surgir soluciones como la necesidad de:

  • reevaluar las expectativas,
  • compartir más tiempo de calidad juntos,
  • llegar a acuerdos en la crianza de los hijos,
  • establecer límites a esa figura familiar incómoda que invade el espacio de la pareja, etc.

Asimismo, si sientes que necesitas ayuda psicológica, recuerda que no es necesario esperar a que la relación esté al borde de la ruptura para considerar esta opción. A través de la terapia de pareja, se construye un ambiente seguro en el que ambas partes se sienten libres de compartir lo que sienten o piensan.

Investigaciones recientes han demostrado que, como resultado de la terapia, disminuyen tanto la carga subjetiva como la insatisfacción en la relación de pareja, mientras que aumenta el bienestar emocional de los participantes (Kieslich & Steins, 2022).

Muchas personas llegan a consulta diciendo:

"Mi pareja no quiere hablar de los problemas, ¿qué puedo hacer?”

La respuesta es sencilla: para lograr buenos resultados, ambos miembros deben sentir la necesidad de iniciar el proceso de terapia de pareja, aunque sea por motivos diferentes; lo importante es que estén dispuestos a reflexionar y trabajar sobre sí mismos.

Un experto puede ayudar a descubrir la raíz de las dificultades y contribuir a solucionar problemas de pareja. Así como, si la relación ha llegado a un punto de no retorno, también puede ofrecer acompañamiento en el proceso de superar una ruptura, para transitar el duelo emocional con herramientas, procesar lo vivido y recuperar el bienestar psicológico tras la separación.

Estrategias prácticas para abordar las dificultades en la pareja

Superar las dificultades en la pareja puede implicar compromiso, autoconocimiento y la apertura a modificar aquellos patrones que quizá ya no resultan útiles. A continuación, compartimos algunas estrategias prácticas que pueden favorecer una gestión constructiva de los conflictos:

  • Practicar la escucha activa: consiste en prestar atención genuina a lo que la otra persona comunica, evitando interrumpir o emitir juicios. Este enfoque fomenta la empatía y puede disminuir los malentendidos.
  • Utilizar la comunicación asertiva: permite expresar necesidades y emociones de manera clara y respetuosa, procurando evitar reproches o generalizaciones como "siempre" o "nunca".
  • Establecer tiempos para dialogar: reservar momentos específicos para conversar sobre los desafíos, en un ambiente tranquilo y sin distracciones, puede ayudar a que los conflictos no se acumulen ni se intensifiquen en situaciones de estrés.
  • Buscar acuerdos y compromisos: en lugar de centrarse en ganar una discusión, puede ser útil buscar soluciones que beneficien a ambas personas, incluso si eso implica ceder en ciertos aspectos.
  • Cuidar el vínculo emocional: compartir actividades, expresar gratitud y recordar los aspectos positivos de la relación puede fortalecer la conexión y aportar recursos para afrontar los desafíos con mayor resiliencia.

Reconocer que pueden existir dificultades en la pareja es un acto de valentía y suele ser el primer paso para construir un vínculo más sólido y satisfactorio.

La terapia ofrece un espacio seguro donde expresar lo que sientes, comprender el origen de los conflictos y aprender nuevas herramientas para fortalecer la comunicación y la convivencia. Si necesitas apoyo para afrontar lo que estás viviendo, en Unobravo te ayudamos a encontrar tu psicólogo o psicóloga online, según tus necesidades y preferencias.

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