¿Experimentas cambios de humor, ansiedad, miedo, tristeza u otras emociones intensas? Todas las personas, en algún momento de nuestra vida, pasamos por estas y otras formas de angustia emocional que afectan a nuestra salud mental. La vida nos pone delante de diferentes situaciones que despiertan emociones que debemos gestionar para seguir adelante. Pero, ¿qué pasa cuando esos estados se prolongan en el tiempo y sientes que se empiezan a intensificar o interferir en tu día a día?
Cuando el malestar emocional empieza a pesar más de la cuenta, es normal preguntarse "¿cómo saber si necesito un psicólogo?".
Es posible que la idea de buscar ayuda lleve algún tiempo rondando tu cabeza. Sientes que no sabes qué hacer con tu vida y tu voz interior te dice que algo no está bien, pero no logras desenmarañar ese conflicto interno. Te planteas acudir a un psicólogo, pero al mismo tiempo te asaltan las dudas:
“¿Realmente necesito ir a terapia? ¿Me ayudará o voy a perder el tiempo y el dinero?, ¿Terapia online o presencial?, ¿Y cómo elijo el psicólogo adecuado?”
Cada persona es única y no existe una respuesta sencilla para saber cuándo es el momento de buscar ayuda psicológica. No obstante, en este artículo intentamos resolver algunas de estas dudas y abordar algunas de las señales más comunes que indican que puede ser recomendable ir a terapia.
¿Debería ir al psicólogo?
Tener dudas ante la posibilidad de ir al psicólogo es normal, porque no es fácil sentarse frente a tus emociones y descubrir su trasfondo. A la mayoría de las personas nos resulta incómodo hablar y admitir nuestros miedos, preocupaciones y pensamientos. Además, cuando nunca has ido a una consulta psicológica, es normal hacerse preguntas como qué esperar de un tratamiento psicológico o cómo es ir al psicólogo por primera vez.
La buena noticia es que cuando acudes a un psicólogo, este no te juzga. Al contrario, el psicólogo está ahí para escucharte desde la profesionalidad y para brindarte otra perspectiva del problema. Incluso si lo que te preocupa es saber de qué hablar con el psicólogo, no tienes de qué preocuparte: no hay ningún guión escrito, así que simplemente sé tú mismo y exprésate con naturalidad. Tu psicólogo o psicóloga te acompañará y te guiará a lo largo del proceso, con empatía y sin juicios.
¿Mi malestar es suficiente para acudir a un psicólogo?
Muchas personas pueden preguntarse si su malestar es “suficiente” como para acudir a un psicólogo. Es importante recordar que la salud mental se encuentra en un continuo, y a lo largo de la vida todas las personas pueden experimentar diferentes niveles de bienestar. No existe un único “límite” que indique cuándo buscar apoyo, ya que cada persona percibe y vive sus dificultades de manera diferente.
Lo más importante es cómo te afecta a ti: si notas que tu bienestar, tus relaciones o tu rendimiento se ven afectados, ya tienes un motivo válido para consultar a un profesional. Buscar apoyo no significa que estés “enfermo” o que tu situación sea menos relevante que la de otras personas. Es un gesto de autocuidado y prevención que puede contribuir a tu calidad de vida, incluso si el malestar no es intenso.
Un punto de partida para resolver algunas de tus dudas puede ser plantearte algunas preguntas sencillas, como:
- ¿Te resulta desafiante levantarte por las mañanas y afrontar el día, incluso cuando no identificas un motivo concreto?
- ¿Has notado que ya no disfrutas actividades que antes te resultaban agradables, como compartir tiempo con amistades, hacer deporte o dedicarte a tus pasatiempos?
- ¿Percibes que tus preocupaciones o miedos pueden dificultar la toma de decisiones importantes o el avance en tus proyectos?
- ¿Sientes que te irritas con facilidad o que gestionar tus emociones se ha vuelto complicado?
- ¿Te cuesta pedir apoyo o expresar lo que sientes a las personas de tu entorno?
Si te reconoces en varias de estas situaciones, podrías considerar la opción de consultar con un psicólogo. Pero recuerda que cada persona es única y que no existen respuestas “correctas” o “incorrectas”: lo fundamental es cómo te sientes tú.

Test de autoevaluación: ¿cómo saber si necesito ayuda psicológica?
Si te haces esta pregunta es porque has detectado ciertas señales que te llevan a plantearte la ayuda de un profesional de la salud mental. A continuación abordamos algunas señales que pueden ser útiles para saber si es necesario ir al psicólogo:
1. Tienes síntomas físicos sin causa médica aparente
- ¿Has notado dolores de cabeza, molestias digestivas o sensación de fatiga sin una causa médica identificada?
- ¿Tienes dificultades para dormir o te despiertas varias veces durante la noche?
- ¿Se te acelera el corazón sin más o sientes que te falta el aire?
Muchos problemas emocionales acaban manifestándose en nuestro cuerpo de forma física. Aprender a escuchar nuestro cuerpo es esencial.
Si has contestado afirmativamente a alguna de estas preguntas o se te han venido otras similares a la mente, muchos síntomas físicos pueden esconder un malestar emocional. Por ejemplo, es bastante recurrente experimentar síntomas psicosomáticos como problemas digestivos por estrés, comer por ansiedad o dolor en el pecho por ansiedad.
2. La falta de concentración y la apatía forman parte de tu día a día
- ¿Te resulta difícil concentrarte, tomar decisiones o recordar información importante?
- ¿Tienes pensamientos negativos frecuentes sobre ti mismo o sobre el futuro?
Es habitual que el malestar continuado se exteriorice a través de señales como una pérdida de concentración en las actividades diarias, necesidad de tenerlo todo bajo control, miedos que bloquean, falta de motivación o apatía. En estos casos, acudir a un psicólogo puede ser útil para identificar las causas subyacentes y aprender a manejar las emociones.
3. No tienes ganas de hacer nada
¿Sientes que ya no es lo mismo quedar con tus amistades o tus hobbies ya no te resultan atractivos? Hay muchos días en los que la voluntad no te acompaña y piensas: “Hoy no me levantaría”, “No tengo ganas ni de salir de la cama” o simplemente "No tengo ganas de hacer nada".
Todos podemos pasar por un mal momento, pero cuando lo que sentimos se vuelve persistente, buscar ayuda es un signo de valentía.
4. Vives en una montaña rusa de emociones
- ¿Te sientes triste, vacío o irritable durante gran parte del tiempo?
- ¿Experimentas cambios de ánimo repentinos sin un motivo claro?
Las oscilaciones en nuestro ánimo son normales, pero presta atención a su frecuencia e intensidad, ya que pueden ser una pista sobre si necesitas acudir a un psicólogo. Un proceso terapéutico resulta útil para gestionar la desregulación emocional y afrontar trastornos como la ciclotimia, un trastorno del estado de ánimo que se caracteriza por fluctuaciones emocionales que van desde una depresión moderada hasta un estado de euforia y excitación.
5. Tus relaciones no van como te gustaría
- ¿Has perdido el interés en interactuar con otras personas o notas que te aíslas más de lo habitual?
- ¿Percibes que tus relaciones personales se han visto afectadas o te resulta complicado comunicarte?
Si te sientes incomprendido en tu entorno, prefieres la soledad y evitas a tus amistades o generas relaciones de dependencia, puede ser el momento de tomarse una pausa y analizar la situación. Cuidar de nosotros mismos es el primer paso para cuidar de nuestras relaciones sociales, sentimentales y familiares.
6. Has vivido alguna experiencia traumática
El abandono, el maltrato, el acoso, el abuso y la violencia son experiencias negativas que marcan a las personas. Al experimentar situaciones de carácter abusivo o violento, no siempre es fácil dejarlas atrás y seguir con nuestra vida como si nada. En estos casos, hablar con un profesional puede ser útil para procesar lo vivido y adquirir herramientas para afrontarlo.
7. Te cuesta superar una pérdida
La vida nos da y nos quita; y cuando nos quita, duele. Afrontar el duelo de un ser querido, ya sea un familiar, un amigo o incluso una mascota, puede ser más duro de lo que pensamos. Aunque el duelo es una respuesta normal y fisiológica a la pérdida, cuando no logramos superarlo, este puede transformarse en un duelo patológico o complicado.
En estos casos, contar con apoyo psicológico puede ser de gran ayuda. Un psicólogo ofrece un espacio sin juicios y de apoyo en el que la persona puede verbalizar su dolor y transitar su duelo.
8. Sientes un miedo irracional hacia algunas cosas
El miedo es algo natural, pero cuando se convierte en algo limitante e irracional, puede llegar a ser problemático. Algunas de las fobias que pueden resultar limitantes en tu día son: la hafefobia, la aracnofobia, la claustrofobia, la tanatofobia o la acrofobia, entre muchas otras. No obstante, afrontar estos miedos irracionales es posible con el apoyo adecuado.
Como ves, es importante aprender a escuchar lo que dice nuestro cuerpo y nuestra mente. Si sientes que una o varias de estas situaciones te superan y no consigues afrontarlas por tus propios medios, puede que haya llegado el momento de buscar ayuda y acudir a un psicólogo.

¿Cómo interpretar las señales?
Cuando te preguntas si puede ser útil acudir a un psicólogo, es importante observar no solo si experimentas síntomas, sino también cómo se presentan a lo largo del tiempo. Tres criterios principales pueden orientarte para tomar una decisión informada:
- Duración: si el malestar emocional, los pensamientos difíciles o los síntomas físicos se mantienen durante varias semanas o meses, conviene prestar atención. Un estado pasajero suele resolverse por sí solo, pero si se prolonga, podría ser útil buscar apoyo profesional.
- Frecuencia: observa cuántas veces aparecen los síntomas. Si los momentos de ansiedad, tristeza o irritabilidad ocurren con frecuencia y afectan tu rutina diaria, considerar la ayuda de un psicólogo puede ser beneficioso.
- Intensidad: reflexiona sobre cuánto impactan estos síntomas en tu vida. Si el malestar es tan intenso que dificulta realizar actividades cotidianas, mantener relaciones o disfrutar de aquello que antes te gustaba, puede ser una señal para buscar acompañamiento.
Estos tres elementos —duración, frecuencia e intensidad— pueden ayudarte a diferenciar entre un malestar puntual y una situación que tal vez requiera intervención profesional. Recuerda que no es necesario esperar a que el sufrimiento sea muy intenso para pedir ayuda: actuar a tiempo puede favorecer tu bienestar.
La importancia de la autoobservación y del sufrimiento subjetivo
A veces, los síntomas pueden no ser visibles para quienes te rodean, pero es posible que experimentes un malestar interno que resulta difícil de expresar. La autoobservación puede ser una herramienta valiosa para reconocer cambios en tu estado de ánimo, tus pensamientos o tus comportamientos.
El sufrimiento subjetivo —es decir, la manera en que percibes y vives tu propio malestar— constituye un motivo válido para buscar apoyo, más allá de la intensidad de los síntomas. Si percibes que algo ha cambiado en ti y te resulta complicado recuperar el equilibrio por ti mismo, atender a esa voz interior y pedir ayuda representa un gesto de valentía y cuidado hacia ti.
¿Por qué es importante pedir ayuda a tiempo?
A veces, podemos posponer la decisión de acudir a un psicólogo con la esperanza de que el malestar desaparezca por sí solo. Sin embargo, buscar ayuda a tiempo puede marcar una diferencia importante en el proceso de recuperación y bienestar.
La terapia psicológica puede resultar útil para abordar diferentes situaciones emocionales y relacionales, y no es necesario esperar a que la situación se vuelva muy difícil para beneficiarse de ella. Pedir ayuda representa un gesto de cuidado hacia uno mismo y puede ser un primer paso para recuperar el equilibrio y el bienestar personal.
La terapia online: ¿a qué psicólogo acudir?
No solo es crucial saber cuándo ir a un psicólogo, sino también saber qué psicólogo es el adecuado para ti. Existen diferentes tipos de psicología, pero lo más importante es encontrar al psicólogo o psicóloga que mejor se adapte a tus necesidades, independientemente de si estás buscando un psicólogo para trabajar en tu autoestima, para afrontar la ansiedad u otras dificultades, o simplemente quieres emprender un proceso de crecimiento personal.
¿Cuándo ir al psicólogo o al psiquiatra?
A la hora de pensar en ir a terapia, pueden surgir dudas sobre la diferencia entre un psicólogo y un psiquiatra. Puesto que ambos profesionales se centran en las emociones y tratan la salud mental, es normal que surja la duda de cuándo ir al psiquiatra o al psicólogo. Veamos las principales diferencias:
- Un psiquiatra es un doctor en medicina que puede recetar medicamentos, mientras que un psicólogo se enfoca más en el diagnóstico de alteraciones en salud mental con terapias que no necesitan de medicación.
- El psicólogo trata estas alteraciones con cambios en los hábitos de vida, pensamientos y conductas, de forma que paulatinamente la situación cambie a mejor y la persona pueda encontrar alivio.
Es importante saber que hay casos en los que ambos profesionales pueden tratar en paralelo a una misma persona. Un profesional no excluye al otro. El psiquiatra puede realizar una evaluación inicial y derivar al psicólogo para comenzar psicoterapia simultáneamente al tratamiento psicofarmacológico.
Si no tienes claro por dónde empezar, en Unobravo, te ayudamos a encontrar tu psicólogo o psicóloga online. A través de un cuestionario, te ayudamos a encontrar el profesional más adecuado para ti entre nuestra amplia red de psicólogos y psicólogas, en función de tus necesidades y preferencias. Para que puedas empezar a hacer terapia a tu ritmo, cómodamente desde casa.




